El encargado de Negocios de Estados Unidos en Nicaragua, Elías Baumann, reasumió este 19 de octubre sus funciones en la embajada norteamericana en Managua después de recibir instrucciones en Washington.
Tras su llegada, el diplomático convocó inmediatamente a su personal para transmitir las directrices del secretario de Estado, Marco Rubio.
A través de sus redes sociales, Baumann subrayó que Washington mantiene firmes sus objetivos prioritarios en el país centroamericano.
“Mucho por hacer”
Asimismo, el funcionario afirmó tajantemente que la diplomacia estadounidense todavía tiene “mucho por hacer” respecto a sus relaciones con el pueblo nicaragüense.
La cumbre bilateral previa en Washington abordó directamente la creciente brecha política entre ambas naciones, debido al endurecimiento de la represión y confiscaciones en Nicaragua.
En dicho encuentro, Rubio y Baumann analizaron detenidamente la negativa del régimen de Daniel Ortega a recibir a la diplomática designada, Natasha Franceschi.
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Escalada de tensiones
En consecuencia, el jefe de la diplomacia norteamericana calificó la postura del Ejecutivo sandinista como un “teatro político hostil”.
De igual manera, las autoridades estadounidenses acusaron a la pareja presidencial de anteponer sus intereses particulares al bienestar global de la población.
No obstante, esta seria fractura comenzó a principios de mes, cuando el régimen nicaragüense denegó formalmente el plácet diplomático.
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Washington presiona
La decisión respondió a los compromisos de la diplomática Franceschi ante el Senado estadounidense de ejercer una constante presión sobre Managua.
Por consiguiente, el Departamento de Estado llamó inmediatamente a consultas a Baumann a mediados de octubre para redefinir la postura particular de la Casa Blanca contra los dictadores Ortega y Murillo.
Con su pronto regreso, Estados Unidos reafirma su determinación de no ceder espacio estratégico ante la dictadura familiar de los Ortega Murillo.







