La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), desplegada en Haití, negó que sus efectivos utilicen explosivos o realicen bombardeos aéreos durante sus operaciones de seguridad. Esto en relación a acusaciones en contra de El Salvador.
La fuerza respondió así a informes recientes que señalan el supuesto uso de dispositivos explosivos y ataques desde helicópteros por parte de las unidades que operan en el país caribeño.
En un comunicado, la GSF aseguró que la prohibición también abarca al contingente de El Salvador y a las aeronaves que trabajan bajo su mando.
La fuerza asegura que sus helicópteros no llevan explosivos
La GSF afirmó que sus operaciones no incluyen dispositivos explosivos y rechazó los señalamientos sobre bombardeos aéreos.
“Cualquier sugerencia en contrario carece de fundamento”, sostuvo la fuerza en su declaración.
El pronunciamiento incluye a las aeronaves que participan en las operaciones de seguridad en Haití. Según el comunicado, esos helicópteros no transportan explosivos.
The Gang Suppression Force (GSF) is aware of recent reports alleging the use of explosive devices and aerial bombardments by security forces operating in Haiti, including claims involving helicopters.
The GSF does not use explosive devices in its operations. This includes the…
— Gang Suppression Force – Haiti (@GSForceHaiti) November 1, 2026
La misión invoca las normas internacionales
La fuerza internacional aseguró que actúa conforme a sus reglas de enfrentamiento y a las normas internacionales de derechos humanos.
Además, afirmó que cumple los estándares aplicables a las operaciones de seguridad y que la protección de la población civil ocupa un lugar central en sus actividades.
La declaración no ofrece detalles sobre los informes que motivaron el pronunciamiento ni identifica los incidentes concretos a los que responde.
La GSF opera en Haití en medio de la crisis de seguridad provocada por las pandillas armadas, que mantienen presencia en distintas zonas del país.






