Los controles de acceso al estadio Revolución, administrado por la Universidad de San Carlos (Usac) de Guatemala, quedaron bajo cuestionamiento. En grabaciones difundidas se observa un arma en la cintura del legislador David Illescas, aunque no se aprecia que la desenfunde.
La riña ocurrió el domingo 1 de noviembre, después del triunfo 2-0 de la Usac sobre San Miguel Petapa en la segunda división. Illescas, integrante de Raíces y directivo de Petapa, aseguró que intervino para proteger a mujeres y adultos mayores de agresiones de aficionados rivales.
El artículo 25 del reglamento deportivo universitario prohíbe portar armas de fuego. Los artículos 26 y 28 permiten impedir el acceso, desalojar a infractores y suspender definitivamente su ingreso por esa conducta.
“Yo todo el tiempo porto arma de fuego”, declaró el congresista a Infobae. Consultado sobre cómo logró entrar, atribuyó a los organizadores la obligación de impedirlo. “En esta ocasión nadie prohibió nada”, afirmó a Prensa Libre. También negó haber consumido alcohol y llevar seguridad privada.
Diputado David Illescas protagoniza riña en el estadio de la USAC: se encontraba armado y, según aficionados, bajo efectos del alcohol. Dos semanas después del crimen en Campo Marte. Exclusiva TVGT. #Guatemala pic.twitter.com/kE19YRoqMO
— TVGT Noticias (@TVGTNoticias) November 2, 2026
Homicidios con armas de fuego
El contexto nacional agrava la preocupación: un balance de la PNC divulgado en junio por la agencia estatal AGN situó en 84% la incidencia de las armas de fuego en los homicidios. Entre enero y mayo de 2026, la policía incautó 2.083 armas, un 41% más que un año antes.
Como futbolero estoy en contra de la violencia en los estadios, pero nos tocó defender a la gente de Petapa. pic.twitter.com/2PBov4Vf54
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El 22 de octubre, Illescas había cuestionado la seguridad del Campo Marte tras los asesinatos del abogado Juan Francisco Solórzano Foppa y el judoca Gustavo Aguilar Gamarra. Entonces pidió revisar los contratos de vigilancia de esa instalación deportiva pública.
En un video que el congresista difundió en redes sociales, se jacta de haber golpeado a sus rivales y que, como sabe defenderse, a él no le tocaron la cara. Se planta, de acuerdo a lo que dice, como una especie de héroe de las gradas furboleras, que nunca “dejará tirado a los suyos”.







