Fiebre de oro guatemalteca gracias a una chica: la medallista olímpica Adriana Ruano

La medallista y récord olímpico ha provocado miles de sonrisas entre los guatemaltecos quienes la tienen en donde debe estar, el pedestal para los héroes.

La guatemalteca Adriana Ruano (centro) celebra su medalla de oro olímpica en tiro. Junto a ella, en el podio, Silvana Stanco, de Italia, ganadora de la plata y Penny Smith, de Australia, bronce.

Ciudadanos de a pie, de auto, empresarios, políticos, funcionarios y hasta el mismo presidente Bernardo Arévalo están hablando de la hazaña de Ariana Ruano, la guatemalteca que ganó la medalla de oro en el foso olímpico (tiro con arma de caza) y que de paso impuso un récord en la modalidad.

Tendencia en las redes sociales en el país desde el miércoles cuando logró la hazaña deportiva, la chica de 29 años que una vez soñó con ser una gimnasta consagrada ahora saborea algo que nadie más había logrado en su nación.

Incluso el Ministerio Públicó, una entidad fuertemente cuestionada desde hace algunos años, se subió a la ola olímpica y felicitó a Ruano.

Al borde de las lágrimas por la emoción, Arévalo conversó con Adriana en una llamada (cuyo video, claro, difundió en X), en la que le agradeció por poner en alto el nombre del país y darle a la sociedad las alegrías que tanto necesitan en medio de un ambiente de inseguridad y polarización política.

Las cadenas de restaurantes de comida rápida también se contagiaron de la fiebre del oro.

Los periódicos impresos dedicaron sus portadas y sus páginas principales del interior a contar no sólo el triunfo, sino la historia de la atleta. Los noticieros televisivos y en línea han buscado todos los ángulos posibles para aportar información y ensalzar la gloria que todo un país gracias a una joven que tiene un temple de acero y unos nervios imperturbables, al menos al sostener la escopeta en competencia.

Un día antes, Jean Pierre Brol ganó el bronce en la misma modalidad.

Juntos, en una disciplina deportiva que no suele atraer la atención, al menos en Guatemala, han puesto el alto el nombre del país de la eterna primavera, una nación que no aplaudía una medalla olímpica desde 2012, cuando Erick Barrondo ganó plata en Londres en la marcha, 20 kilómetros. 

Este jueves el atleta no tuvo su mejor día y su participación en la modalidad en París quedó sin la gloria que muchos ansiaban.

Ruano terminó de robarse el corazón de sus compatriotas cuando el miércoles, al recibir la presea dorada, mostró una fotografía, la de su papá, quien falleció el año pasado y no vio su triunfo. Aunque, como dijo ella misma, lo presenció desde el cielo.

 

 

 

Exit mobile version