El cambio de las condiciones climáticas comienza a generar preocupación entre los productores agrícolas guatemaltecos. Las autoridades advierten que la combinación de calor extremo, escasez de precipitaciones y períodos prolongados sin lluvia amenaza las próximas cosechas de granos básicos.
Rafael López, director de Información Geográfica, Estratégica y Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), confirmó que ya existen afectaciones en la producción. Según explicó a Prensa Libre y Guatevisión, el país enfrenta un escenario climático asociado a El Niño que podría prolongarse durante los primeros meses del próximo año.
Aunque la estimación oficial señala una afectación del 27 % en los cultivos de maíz, todavía no se ha precisado cuántas hectáreas resultaron perjudicadas, cuántos productores sufrieron daños ni el valor económico de las posibles pérdidas. La cifra tampoco significa que se haya perdido ese porcentaje de la cosecha.
Ante esta situación, el MAGA mantiene activo su Comité de Emergencia y puso en marcha el primer protocolo de su Plan Institucional de Respuesta. La medida conecta sus 22 sedes departamentales para recopilar información sobre los daños, identificar las zonas afectadas y coordinar asistencia técnica para los agricultores.
El riesgo resulta especialmente elevado en el Corredor Seco, una región vulnerable a la escasez de agua. Un análisis gubernamental identificó 123 municipios con vulnerabilidad muy alta ante la sequía y otros 129 con vulnerabilidad alta, lo que evidencia la exposición de numerosas comunidades rurales a las condiciones climáticas extremas.
Como parte de las acciones preventivas, el ministerio también impulsa el programa Suelos y Agua para el Futuro, mediante el cual aproximadamente 600 técnicos han recibido capacitación para mejorar la captación y conservación del agua. La iniciativa busca fortalecer la capacidad de adaptación de los pequeños productores frente a temporadas agrícolas cada vez más irregulares.
La situación se complica porque, además de la falta de lluvias, Guatemala enfrenta precipitaciones intensas y localizadas que pueden provocar inundaciones y erosión de suelos. El MAGA mantiene vigilancia sobre las áreas productivas y espera nuevas proyecciones del Foro Climático Centroamericano para definir las medidas necesarias frente a los riesgos agrícolas de los próximos meses.
