Las pérdidas de energía en Honduras debido al deterioro del sistema eléctrico aumentaron en 2023 a su nivel más alto en 18 años, concluyó un análisis de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).
La organización revisó el cumplimiento de las metas del Programa Nacional de Reducción de Pérdidas (PNRP), creado en 2022 para rescatar de una profunda crisis financiera a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). En su análisis, ASJ considera que los objetivos de este plan han fracasado e impiden que el gobierno destine fondos para áreas prioritarias, como salud, educación y seguridad.
ASJ señala que en 2023 la ENEE tenía un presupuesto de más de $300 millones (8,000 lempiras) y 4,628 empleados, pero las reducciones en el servicio de energía se mantuvo en baja calidad y con constantes apagones que socavan la capacidad productiva de las empresas.
Uno de los elementos fuertes del plan de reducción de pérdidas de energía era la instalación de (400 mil) medidores; pero sólo se instalaron 158,814: Kevin Rodríguez, especialista en subsector eléctrico de la Asociación para una Sociedad más Justa. pic.twitter.com/1mfkUNPuUh
— Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) (@asjhn1) January 17, 2024
La asociación estima que las pérdidas aumentaron en 38.37 %, cuando el objetivo del programa era reducirlas en 30.89 %. Esto se tradujo en una pérdida para el Estado hondureño de un poco más de $890 millones (22,000 millones de lempiras).
Con este dinero, añade en su análisis, se hubiera construido 13 hospitales o se dota de libros de texto a más de 1.8 millones de estudiantes por 35 años.
Las metas del plan quedaron por debajo de la programación con solo un 22 % de ejecución. ASJ señala que se tenía previsto el cobro de 68,768 conexiones ilegales en el sector residencial, pero al cierre del año solo se registraron 2,235 usuarios. En la industria, solo se revisaron 103 cuando la meta era de 1,100 y apenas se instaló un 32 % de los medidores adquiridos.
Si no se revierte esta situación, la asociación estima que para 2025 las pérdidas llegarán a un 43 % y costarán más de $3,600 millones (90,000 millones de lempiras). “Sin tomar en cuenta el presupuesto infructuoso que se destina para reducir las pérdidas, lo que constituiría un desastre para las finanzas públicas y el pueblo hondureño”, señaló.
Terrible, tendencioso y carente de rigor científico el informe de @asjhn1 sobre programa de reducción de pérdidas. Desde el Golpe de Estado las pérdidas crecieron casi 15 puntos, por ende, desde el 2021 Honduras perdía 17 mil millones de lempiras en energía. Esta debacle en el… pic.twitter.com/qy0hTPDKnI
— Erick Tejada SEN (@carbajal_tejada) January 16, 2024
Al paso salió el ministro de Energía y gerente interino de la ENEE, Erick Tejada, quien calificó el análisis de ASJ de “terrible, tendencioso y carente de rigor científico”.
“En términos concretos, el informe presenta varias contradicciones, datos difíciles de sostener”, reclamó.
El funcionario sostuvo que el presupuesto del PNRP fue de 2,500 millones de lempiras, con una ejecución de un 75 %, así como que las pérdidas reflejan una tendencia de reducción a la baja desde septiembre de 2023.