El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, afirmó que su gobierno no mantiene ni mantendrá comunicaciones con China, descartando cualquier revisión de la relación en el marco de la Iniciativa de la Ruta de la Seda.
“Ni hay ni va a haber conversaciones -con China-, esa es una decisión tomada del gobierno que yo presido porque eso fue más poesía que realidad”, sostuvo Mulino en su conferencia de prensa semanal.
El mandatario enfatizó que su administración se desvinculó de dicha iniciativa y que esta decisión no está sujeta a revisión.
“No pasó nada con esa bendita iniciativa de la Ruta de la Seda, no hay nada ahí sobre eso, simplemente nos salimos del problema y ya”, puntualizó.
“Ni hay ni va a haber conversaciones -con China-, esa es una decisión tomada del gobierno que yo presido porque eso fue más poesía que realidad, no pasó nada con esa bendita iniciativa de la Ruta de la Seda, no hay nada ahí sobre eso, simplemente nos salimos del problema y ya, no… pic.twitter.com/hNlHb3cig2
— Telemetro Reporta (@TReporta) April 3, 2025
Venta de puertos en marcha, a pesar de retrasos
Mulino también confirmó que el proceso de venta de la concesión de los puertos de Balboa y Cristóbal sigue avanzando, aunque la transacción no se cerró el 2 de abril como se había previsto.
“Hemos estado en comunicación con las tres partes, los dos compradores y el vendedor, y todo indica que eso va a avanzar”, señaló.
La operación involucra a la empresa hongkonesa CK Hutchison y un consorcio liderado por BlackRock, con un monto estimado en $22,800 millones.
Sin embargo, Mulino aclaró que hasta el momento el gobierno panameño no cuenta con suficiente información documental, financiera ni legal, ya que la venta no ha sido cerrada oficialmente.
“Uno no trabaja con borradores y menos con una operación de esa magnitud”, agregó.
El proceso enfrenta retrasos debido a una investigación antimonopolio por parte del regulador chino del mercado de valores, lo que podría extender la evaluación entre 180 y 210 días.
A pesar de esta situación, el gobierno panameño monitorea de cerca la transacción y espera que, una vez completada toda la documentación requerida, pueda ser aprobada conforme a la ley.
El futuro de los puertos de Balboa y Cristóbal sigue siendo un tema de interés estratégico para Panamá y la comunidad internacional, con implicaciones en la geopolítica y el comercio global.