La Sección Especializada del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) de Costa Rica ordenó este jueves una tercera investigación contra el presidente Rodrigo Chaves Robles por presunta beligerancia política, acumulando múltiples denuncias ciudadanas sobre manifestaciones del mandatario en actos públicos.
El órgano electoral remitió el caso a la Inspección Electoral, encargada de realizar las indagaciones preliminares, aunque rechazó las medidas cautelares solicitadas, al considerar que su aplicación requeriría un análisis de fondo previo a la investigación.
Entre las denuncias se incluyen declaraciones de Chaves en las que hizo alusiones a la imagen de un jaguar, símbolo que coincide con la divisa de un partido en proceso de inscripción, lo que ha sido interpretado como una posible promoción política desde su cargo.
La beligerancia política es un delito según el artículo 105 de la Constitución Política de Costa Rica y se configura cuando un funcionario público con prohibición muestra parcialidad hacia un partido político en el ejercicio de su cargo o participa en actividades políticas pese a restricciones legales.
Un historial de confrontaciones con el TSE
Esta no es la primera vez que el mandatario es investigado por el TSE por presunta beligerancia política.
A inicios de marzo, la Inspección Electoral abrió otro expediente luego de que los partidos Liberación Nacional (PLN), Frente Amplio (FA) y Acción Ciudadana (PAC) lo denunciaran por manifestaciones en conferencias de prensa y una cadena de televisión.
El caso más reciente antes de esta tercera indagación surgió de declaraciones emitidas por Chaves en la inauguración del curso lectivo 2025, donde sugirió la necesidad de contar con 40 diputados de un mismo partido para el periodo legislativo 2026.
Durante ese acto, en presencia de estudiantes de secundaria, Chaves expresó: “¿Levanten la mano quienes se quieren ganar $30 mil al mes? Si no quieren, me dicen y le decimos a NVIDIA que no venga”, en referencia a una empresa tecnológica.
La denuncia fue presentada por el presidente del PLN, Ricardo Sancho Chavarría, y el ciudadano Allen Solera Cordero, quienes argumentaron que el mandatario usó su investidura para influir en futuras elecciones.
Chaves desafía al Tribunal Electoral
El presidente ha respondido a las investigaciones con ataques directos al TSE, a cuyos magistrados ha calificado de estar “que se queman de ganas” por sancionarlo.
Durante su programa televisado semanal, el miércoles pasado, reiteró sus críticas y desafió al órgano electoral al insinuar su posible participación en una protesta contra el fiscal general.
En febrero, el TSE ya había advertido a Chaves sobre la ambigüedad de sus mensajes y le recordó su deber de neutralidad política.
“Cualquier manifestación de una autoridad de gobierno que, por su ambigüedad, roce los límites de los preceptos u oscile en la frontera de las prohibiciones establecidas para quienes ejercemos función pública, compromete el sentido y espíritu de la disposición constitucional”, señaló en su comunicado.
Las constantes denuncias y la actitud confrontativa del mandatario han intensificado la tensión entre el Ejecutivo y el Tribunal Electoral, en un contexto donde la figura de Chaves genera fuertes divisiones en la política costarricense.