La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo comenzó a devolver en Nicaragua 9 viviendas de lujo confiscadas a jubilados estadounidenses en playa Gavilán, en el municipio de Tola, departamento de Rivas, Nicaragua, de acuerdo a reportes periodísticos independientes. Sin embargo, el régimen todavía no han explicado oficialmente por qué ocuparon las propiedades.
La entrega de llaves comenzó el miércoles 14 de octubre, cuatro días después de que el medio nicaragüense Confidencial revelara la confiscación de las casas y los bienes que permanecían en su interior.
Una fuente del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) confirmó al medio que las autoridades estaban devolviendo los inmuebles. No obstante, evitó precisar si la medida incluye las nueve viviendas.
“Por el momento solo te puedo decir que las están devolviendo”, declaró la fuente gubernamental citada por Confidencial.
Por su parte, uno de los propietarios afectados confirmó que durante los últimos días hubo negociaciones. Sin embargo, no aclaró si ya recuperó su casa ni si la devolución incluye los muebles, electrodomésticos y demás pertenencias.
El régimen no explica las razones de la confiscación
La Procuraduría General de Justicia (PGJ) confiscó las propiedades y posteriormente las donó al INSS. Hasta ahora, ninguna de las dos instituciones ha informado públicamente por qué tomó esa decisión ni bajo qué condiciones restituirá los inmuebles.
La ocupación ocurrió a finales de agosto de 2026. En ese momento, los únicos presentes en las viviendas eran los vigilantes contratados por los propietarios.
Según los testimonios recogidos por Confidencial, varios hombres que se identificaron como funcionarios del INSS ordenaron a los vigilantes abandonar las casas. Argumentaron que las propiedades habían pasado a manos de la institución.
Desde entonces, personas presuntamente vinculadas al Gobierno permanecieron vigilando los inmuebles. La fuente gubernamental consultada por el medio aseguró que ya habían ordenado su retiro.
Un funcionario habría ofrecido alquilarles sus propias casas
Los jubilados estadounidenses denunciaron que, después de perder sus propiedades, un funcionario de la sede central del INSS, en Managua, les ofreció alquilarles sus propias viviendas.
Según los afectados, la oferta contemplaba un pago aproximado de $2,000 mensuales.
Los propietarios no residían permanentemente en Nicaragua. Habían construido las casas para pasar temporadas de vacaciones y escapar del frío en Estados Unidos.
Las propiedades y sus bienes suman pérdidas estimadas en $15 millones
Los propietarios llegaron a Nicaragua durante la década de 2000 y terminaron de construir las viviendas en 2010.
Aunque las casas se encontraban en terrenos estatales, los jubilados contaban con derechos sobre las construcciones bajo el régimen de la Ley 690, conocida como Ley para el Desarrollo de Zonas Costeras.
Además, pagaban un canon anual de aproximadamente $1,000 a la Alcaldía de Tola.
Según uno de los afectados, construir la vivienda más pequeña costó unos 500.000 dólares. La más grande requirió una inversión de entre $700,000 y $800,000 dólares.
Al sumar las construcciones, las mejoras realizadas durante 15 años y el mobiliario que permanecía dentro de los inmuebles, los propietarios calculan que las pérdidas alcanzan los 15 millones de dólares.
Las viviendas estaban equipadas con muebles, electrodomésticos, camas, televisores, sistemas de climatización y artículos personales. Algunas también contaban con piscinas y paneles solares.
La devolución deja dudas sobre la recuperación de los bienes
El inicio de la entrega de llaves abre nuevas interrogantes sobre el alcance de la restitución. Los propietarios todavía no han confirmado si recuperarán todas sus pertenencias ni si las autoridades les ofrecerán una explicación oficial.
Tampoco se ha informado si la devolución contempla las nueve viviendas o si existen condiciones adicionales para completar el proceso.
