La creciente influencia de China en Nicaragua se convirtió en “un problema regional”, debido a las actividades de minería ilegal en la zona fronteriza de Crucitas, donde la dictadura nicaragüense facilita la extracción de recursos naturales pertenecientes a Costa Rica, lo que considera una “violación a la soberanía territorial”, denuncia el reconocido opositor nicaragüense, Lester Alemán.
El líder estudiantil dijo durante una entrevista con Miguel Mendoza que la influencia china en Nicaragua tiene “cola de pavo real” porque la intromisión china es “un tema delicado” que ya se convirtió en “un problema regional” porque a través de Nicaragua, China está ya ejerciendo influencia sobre el resto de países.
Para Alemán, muestra de este argumento es la minería ilegal en Crucitas, una zona fronteriza entre Costa Rica y Nicaragua, donde la dictadura facilita “con una fuerza extranjera” la extracción minera de recursos que le pertenecen a Costa Rica.
“La intromisión real de China en el país ya es un problema regional y cuando digo que puede traer cola de pavo real es porque el tema minero es y debe interpretarse como una intromisión directa o violación a la soberanía territorial… Nicaragua está cometiendo doble delito, doble crimen”, advirtió Alemán.
Recordó también que hace un tiempo, los Ministerios de Relaciones Exteriores de Nicaragua y Costa Rica instalaron una mesa de diálogo sobre la minería ilegal en Crucitas como “una denuncia directa”, en un contexto donde Costa Rica tiene prohibida la minería a cielo abierto y Nicaragua la permite “y facilita a un tercero” la extracción.
Alemán dijo que no cree que Nicaragua y China puedan salir exentos de las consecuencias de esta invasión territorial porque ya no es solo un problema que denuncia Costa Rica, sino un tema del que ya tomó cartas Estados Unidos. En ese sentido, insistió que los demás países vecinos a Nicaragua también tendrán afectaciones por la relación con China.

Los alcances para “desenrollar” esta problemática dependerán de las decisiones de las autoridades costarricenses y de la colaboración que pueda realizar el gobierno de Estados Unidos, según Alemán. Agregó que la extracción minera ya es un asunto de cuatro: Costa Rica, Nicaragua, China y Estados Unidos.
Alemán destacó que Nicaragua ha cedido más del 10 % del territorio a la minería china y que las consecuencias de estos tratos bilaterales también son sufridas por los mineros locales, quienes no tienen más opción que vender a empresas chinas que han monopolizado el negocio.
El problema minero ha sido tan severo en Costa Rica que constantemente el territorio invadido en Costa Rica se amplía cada vez más, pasando de 900 kilómetros a 3,000 kilómetros hacia el cerro Conchuditas. La Asamblea Legislativa de Costa Rica declaró la minería ilegal como delito con pena de 8 años de cárcel.
La semana pasada la Embajada de Estados Unidos en Costa Rica denunció que las empresas chinas dedicadas a la minería están cometiendo “prácticas abusivas” contra los mineros locales, lo que, ha provocado un incremento acelerado de las actividades ilegales en la frontera norte.







