La exvicepresidenta costarricense Rebeca Grynspan lidera nueva votación para dirigir Naciones Unidas

La economista costarricense obtuvo 11 votos favorables y cuatro en contra en la séptima consulta informal del Consejo de Seguridad, aunque todavía se desconoce si alguno de los cinco países con derecho a veto rechazó su candidatura.

La exvicepresidenta costarricense Rebeca Grynspan, candidata a Secretaria General de la ONU.

La exvicepresidenta costarricense Rebeca Grynspan volvió a colocarse al frente de la carrera por la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), luego de obtener el mayor respaldo en la séptima ronda de consultas informales del Consejo de Seguridad, celebrada el viernes a puerta cerrada.

La economista de 70 años consiguió 11 votos favorables y cuatro en contra entre los 15 integrantes del Consejo de Seguridad, según informaron dos fuentes cercanas al proceso citadas por medios internacionales. El resultado la mantiene como la aspirante con mayor respaldo en las consultas, aunque todavía no garantiza su elección para dirigir el organismo internacional.

La principal incógnita es si alguno de los cuatro votos negativos provino de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. Estos países cuentan con derecho a veto y pueden impedir que una candidatura avance, incluso cuando obtiene el apoyo de la mayoría de los integrantes del organismo.

Para conseguir la recomendación del Consejo de Seguridad, un candidato necesita al menos nueve votos favorables en una votación formal y ningún veto de los cinco miembros permanentes. La consulta del viernes no permitió conocer cómo votaron esas potencias, por lo que Grynspan deberá mantener los respaldos necesarios antes de que se convoque la votación definitiva.

El segundo lugar de la consulta lo ocupó el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), quien obtuvo nueve votos favorables, cuatro negativos y dos abstenciones de opinión. En tercera posición quedó la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, exministra de Relaciones Exteriores y embajadora de su país ante Naciones Unidas, con ocho respaldos.

La diplomática de Emiratos Árabes Unidos Lana Nusseibeh participó por primera vez en las consultas y consiguió siete votos favorables, seis negativos y dos abstenciones de opinión, ubicándose en cuarto lugar. Su incorporación amplió la competencia por la dirección del organismo, que enfrenta el desafío de alcanzar un consenso entre las principales potencias internacionales.

Grynspan encabezó cinco de las seis consultas realizadas durante los últimos meses, aunque en una votación celebrada en agosto fue superada por Rodrigues-Birkett. La elección también representa una oportunidad histórica para Naciones Unidas, que en más de 80 años de existencia nunca tuvo a una mujer como secretaria general. Como antecedente, la designación de António Guterres en octubre de 2016 requirió seis rondas de consultas antes de alcanzar un acuerdo.

Quien resulte elegido deberá enfrentar un escenario internacional marcado por conflictos armados, recortes en las contribuciones estadounidenses y cuestionamientos sobre la influencia política de Naciones Unidas, en medio del retiro de Washington de numerosos organismos vinculados a la institución.

 

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