El Protocolo de Tegucigalpa establece como requisitos del establecimiento del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) que los países miembros “el respeto a los principios y normas de las Cartas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de la Organización de Estados Americanos (OEA)”, por lo tanto Nicaragua debe salir del organismo regional tras abandonar la OEA, advirtió este lunes el reconocido opositor nicaragüense, Félix Maradiaga.
“La salida de Nicaragua de la OEA es incompatible con su permanencia dentro del Sistema de Integración Centroamericana SICA. Sucede que en apego el protocolo Tegucigalpa de 1991, que es uno los documentos constitutivos de SICA, para pertenecer a instancia los miembros deben respetar los principios y normas de las cartas de la OEA, así lo dice el protocolo en su artículo cuatro”, explicó Maradiaga.
Efectivamente el artículo cuatro del Protocolo del Protocolo de Tegucigalpa dice literalmente:
“Para la realización de los propósitos citados, el SISTEMA DE LA INTEGRACION CENTROAMERICANA y sus Miembros procederán de acuerdo a los principios fundamentales siguientes:
Inciso I: “El respeto a los principios y normas de las Cartas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de la Organización de Estados Americanos (OEA), y las Declaraciones emitidas en las Reuniones Presidenciales centroamericanas desde mayo de 1986 o Esquipulas I”.
Según Maradiaga, “el protocolo de Tegucigalpa no considera excepciones a dicho artículo, que es de ineludible cumplimiento”
“Al salirse de la OEA el régimen puesto en serias dudas la pertenencia legítima de Nicaragua en el SICA”, subrayó Maradiaga, presidente de la Fundación Libertad y expreso político de la dictadura.

Maradiaga explicó que la Fundación Libertad ha comunicado a varios actores claves de Centroamérica este tema a través de cartas privadas y de conversaciones bilaterales.
“Hemos señalado que mientras exista esa ambigüedad jurídica, el régimen no debería ni podría ocupar ningún cargo de relevancia dentro del SICA”, enfatizó.
Precisamente, la dictadura Ortega-Murillo anunció la semana pasada la inesperada renuncia del nicaragüense Werner Vargas como Secretario General del SICA, y propuso una terna que incluye a tres operadores políticos de la dictadura.
Maradiaga reconoció que “este es un punto espinoso y que probablemente será ignorado por los miembros del SICA pero que permanecerá pendiente como una de la mucha afectaciones que la dictadura los Ortega Murillo ha provocado al estado de Nicaragua al retirarse de la OEA”.