Antigua Guatemala inició este primer domingo de Cuaresma su tradicional temporada de procesiones con la consagrada Imagen de Jesús Nazareno de la Salvación, Protector Jurado de Antigua Guatemala, de Santa Catarina Bobadilla, recorriendo las calles empedradas de la ciudad colonial.
El fervor religioso era visible por toda la ciudad que además estaba tapizada de sus tradicionales alfombras que los fieles católicos empezaron a hacer desde la víspera. Los asistentes a las procesiones además elevaban cantos y oraciones como un acto de fe.
Miles de personas llegaron a la ciudad desde tempranas horas del domingo pero con una notable diferencia. Las calles de toda la ciudad se convirtieron en vías peatonales luego que la alcaldía de Antigua Guatemala dispusiera una serie de restricciones viales. Además, la Policía Nacional Civil desplegó un fuerte dispositivo de seguridad.
“El objetivo es recuperar el espacio público para el vecino y para el visitante”, escribió el alcalde de La Antigua Guatemala, Juan Manuel Asturias, con respecto al cierre vehicular.
La municipalidad dispuso de mapas peatonales y de parqueos con al menos 5,000 espacios de estacionamiento en las propiedades municipales y 3,800 en los privados.

Pero también hubo enormes colas de varios kilómetros para que los automóviles pudieran ingresar a la periferia de la ciudad donde hasta los estacionamientos.
Los parqueos municipales cuentan con autobuses para trasladar a los visitantes al casco, los cuales estuvieron abiertos desde 5:00 a.m y estarán disponibles hasta el lunes a la 1:00 a.m. Además está prohibido estacionar en la vía pública. La restricción solo está en vigencia los domingos durante la Cuaresma.
En el caso de servicios de taxi, Uber, Indriver, mototaxi y cualquier medio de transporte, sí podían ingresar a la periferia sin interferir con la vía procesional. Además, los buses urbanos y extraurbanos podrán ingresar en la periferia de circulación establecida en el casco.