Al menos 512 feminicidios se registraron durante el año 2022 en seis países centroamericanos y Honduras es el caso más grave pues registra el 60 % de los casos y tiene la tasa más elevada de la región, según un informe divulgado este viernes por el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG) de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
El informe analiza 19 países y territorios de América Latina que informaron el número de femicidios, feminicidios o muertes violentas de mujeres por razón de género en 2022.
Las tasas más altas se registraron en Honduras (6,0 por cada 100.000 mujeres), República Dominicana (2,9) y El Salvador y Uruguay (1,6). Las más bajas (es decir, menos de 1 víctima por cada 100.000 mujeres) se observaron en Puerto Rico y Perú (0,9), Colombia (0,8), Costa Rica (0,7), Nicaragua (0,5), Chile (0,4) y Cuba (0,3), dice el informe de CEPAL.
Solo Guatemala y El Salvador, en Centroamérica, han disminuido las tasas de feminicidios.
Honduras reportó 309 feminicidios en 2022, por lo que tiene una tasa de 6.0 por cada 100 mil mujeres, la más alta del continente. Guatemala registró 91 feminicidios, El Salvador 53, Panamá 21, Costa Rica y Nicaragua 19 cada uno. En total, 512 en los seis países centroamericanos. No hay datos sobre Belice.
“No nos cansaremos de repetirlo: América Latina y el Caribe tiene el deber de prevenir y eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas. Es inaceptable que más de 4.000 mujeres y niñas sean asesinadas cada año en nuestros países por razones de género”, planteó José Manuel Salazar-Xirinachs, Secretario Ejecutivo de la CEPAL, en vísperas del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer que se conmemora cada 25 de noviembre dando inicio a 16 días de activismo hasta el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.
Más del 70% de las víctimas de feminicidio en 2022 tenían entre 15 y 44 años, de acuerdo con la información entregada por ocho países de América Latina. No obstante, un 4% tenía menos de 15 años y un 8% tenía 60 años y más.
“La violencia feminicida se puede prevenir con respuestas estatales integrales y contundentes. Se necesitan con urgencia transformaciones profundas para garantizar que las mujeres y las niñas de nuestra región puedan vivir vidas libres de violencia”, subrayó José Manuel Salazar-Xirinachs.
Según CEPAL, para prevenir la violencia feminicida, se requiere fortalecer los datos relativos a la existencia de denuncias previas de violencia o medidas cautelares que permitan evaluar y actuar frente al riesgo y así evitar las muertes violentas por razones de género.
“Los Estados de la región deben ampliar las asignaciones presupuestarias e invertir para fortalecer las políticas contra la violencia de género con nuevas estrategias para responder a las distintas manifestaciones de violencia, como, por ejemplo, la violencia de género en medios digitales”, alertó la CEPAL.