CIDH demanda a dictadura nicaragüense a cesar represión contra periodistas

Para la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, el caso de Nicaragua es sumamente alarmante. Llamó a parar la persecución, arresto y el exilio de los periodistas que se atreven a ejercer un trabajo objetivo e independiente.

La organización Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN) documenta 78 agresiones entre el 1 de enero de 2024 y el 15 de febrero de 2025.

La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) manifestó su profunda preocupación por la intensificación de las acciones represivas contra periodistas y el cierre de medios de comunicación en Nicaragua.

Mediante un comunicado de prensa, esta oficina urgió al Estado nicaragüense a poner fin a sus acciones de censura y a garantizar la libertad de expresión.

Desde el inicio de 2018, bajo la administración de Daniel Ortega y Rosario Murillo, Nicaragua ha experimentado una escalada de represión sin  precedentes contra la prensa independiente.

La situación se agravó notablemente en 2024, con un incremento en la persecución a periodistas y sus familiares. 

Reportes desde Nicaragua indican que estos enfrentan diversas formas de presión: hostigamiento policial, detenciones arbitrarias, uso excesivo del derecho penal, visitas domiciliarias seguidas de citaciones diarias a estaciones policiales, expulsión forzada del país y la cancelación de la personería jurídica de medios independientes. 

El caso más alarmante es la desaparición de la periodista Fabiola Tercero, cuyo paradero es desconocido desde el 12 de julio tras un allanamiento a su residencia.

La persecución ha forzado a muchos periodistas a exiliarse o esconderse en sitios lejanos de su hogar. 

En el primer semestre de 2024, al menos 26 periodistas abandonaron el país por motivos de seguridad, sumándose a un total aproximado de 263 exiliados desde el inicio de la brutal represión en abril de  2018.

Según la CIDH, estos exiliados continúan enfrentando hostigamiento y acoso a través de redes sociales, mientras sus familiares en Nicaragua sufren detenciones arbitrarias, vigilancia y acoso policial.

Además, la RELE ha documentado el cierre de varios medios de comunicación, como Radio María, cuya personalidad jurídica fue revocada el 9 de julio por el Ministerio del Interior tras más de 40 años de operación.

Estos cierres han ampliado las “zonas de silencio” mediático en al menos ocho departamentos de los 15 del país, afectando el derecho de la sociedad a recibir información y debilitando la transparencia, la rendición de cuentas del gobierno y el control de la corrupción.

Policías de la dictadura vigilan frente a las instalaciones de La Prensa, el periódico más importante de Nicaragua, confiscado por la dictadura Ortega-Murillo.

La Relatoría Especial subraya que una prensa independiente y crítica es fundamental para la vigencia de las libertades democráticas y el Estado de derecho.

Los ataques contra periodistas no sólo vulneran el derecho a la libertad de expresión, sino también el derecho de la sociedad a acceder a la información.

Por ello, la RELE insta al Estado de Nicaragua a cesar de inmediato la represión contra periodistas y medios de comunicación, liberar a quienes han sido detenidos por ejercer su derecho a la libertad de expresión, facilitar el retorno seguro de los periodistas exiliados y revelar el paradero de la periodista Fabiola Tercero.

La oficina también llamó a la comunidad internacional a continuar respaldando y protegiendo la labor de la prensa nicaragüense.

La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, creada por la CIDH, tiene como misión estimular la defensa hemisférica del derecho a la libertad de pensamiento y expresión, considerando su papel esencial en la consolidación y desarrollo del sistema democrático.

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