Las autoridades de Costa Rica alertaron sobre una nueva amenaza para la seguridad tras decomisar cuatro armas con componentes fabricados mediante impresión 3D durante un operativo antidrogas.
La Policía de Control de Drogas encontró el armamento el miércoles en una vivienda de Uvita de Osa, en la provincia de Puntarenas, en la costa del Pacífico. Además, decomisó 357 kilos de cocaína y arrestó a dos costarricenses que custodiaban la propiedad.
El viceministro de Seguridad, Nelson Barquero, advirtió que estas armas dificultan los controles policiales y la identificación de su procedencia.
“Las bandas criminales se están modernizando”, afirmó el funcionario.
Tecnología dificulta rastrearlas
El Ministerio de Seguridad señaló que los componentes fabricados con impresión 3D pueden combinarse con piezas convencionales de armas de fuego.
Según las autoridades, esta modalidad dificulta la trazabilidad del armamento y plantea nuevos retos para los controles policiales y aduaneros.
Narcotráfico presiona la seguridad del país
Costa Rica registra cerca de 900 homicidios anuales en el último lustro. Las autoridades atribuyen alrededor del 70 % de esos crímenes al narcotráfico.
Además, el país funciona como punto de tránsito y almacenamiento de cocaína procedente de Suramérica con destino a Norteamérica y Europa.
Hasta agosto de 2026, Costa Rica había decomisado 40,6 toneladas de cocaína, un 49,5 % más que durante el mismo período del año anterior, según el Instituto Costarricense sobre Drogas.
En 2025, las autoridades incautaron 46,5 toneladas de esa droga, la segunda cifra más alta registrada en el país.
