Cuatro de cada diez desempleados en Honduras llevaban más de seis meses buscando trabajo, según la VIII Encuesta de Economía Familiar Multipropósitos de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), cuyos resultados corresponden a 2025.
La espera prolongada persiste pese a la reducción del desempleo, que pasó del 7,2% en 2024 al 6,14% en 2025, de acuerdo con el mismo estudio. Héctor Figueroa, investigador de la UNAH, advierte que esa caída puede responder a la incorporación de trabajadores a actividades informales o de baja productividad.
La dificultad para conseguir una plaza formal volvió a hacerse visible en Tegucigalpa, donde desempleados abarrotaron las instalaciones de la Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa (CCIT. La afluencia puso el foco en la demanda de oportunidades laborales en la capital hondureña.
La convocatoria del 30 de octubre, organizada junto con la Alcaldía del Distrito Central, contempló ofertas de más de 22 empresas privadas. Entre las vacantes anunciadas figuraban puestos de contabilidad, soporte técnico, ventas, transporte y servicios, incluidos empleos vinculados a la temporada navideña.
El acceso a la seguridad social muestra otra brecha del mercado laboral. Al cierre de 2025, apenas 915.222 trabajadores cotizaban al Instituto Hondureño de Seguridad Social, frente a más de cuatro millones de ocupados, según un boletín del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), citado por La Prensa.
La extorsión, la incertidumbre jurídica y los problemas del suministro eléctrico figuran entre los obstáculos para generar puestos formales, de acuerdo con especialistas consultados por ese medio. Las dificultades de financiamiento y los trámites también limitan el crecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas.
Las consecuencias trascienden las fronteras hondureñas. Figueroa señala que la emigración de jóvenes reduce la presión sobre los empleos disponibles, pero también evidencia la limitada capacidad del país para ofrecer trabajo estable. Por eso, advierte, una menor tasa de desempleo no necesariamente significa mejores condiciones laborales.
