Destino incierto de sacerdotes nicaragüenses: ¿Fueron desterrados a Roma por la dictadura?

Un grupo de religiosos habría sido desterrado a Roma, confirmaron fuentes extraoficiales. La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo continúa el ataque a la Iglesia.

Sacerdotes nicaragüenses secuestrados por la dictadura.

En un nuevo capítulo de la creciente tensión entre el régimen de Nicaragua y la Iglesia Católica, 7 sacerdotes secuestrados fueron abruptamente desalojados del Seminario Interdiocesano Nuestra Señora de Fátima en Managua y presuntamente desterrados a Roma, según informaron fuentes locales este miércoles.

Martha Patricia Molina Montenegro, reconocida investigadora y autora de informes sobre la persecución religiosa en Nicaragua, denunció el desalojo policial. Paralelamente, Lesther Alemán, líder estudiantil exiliado, afirmó en redes sociales que los religiosos fueron enviados al Vaticano.

Entre los sacerdotes presuntamente desterrados se encuentran Jairo Pravia, Silvio Romero, Ulises Vega, Edgard Sacasa, Harvin Torrez, Marlon Velasquez y Victor Godoy. Sorprendentemente, el Padre Frutos Valle permaneció en el seminario, según reportes de medios locales.

La operación policial, que involucró patrullas y una buseta, sostiene la escalada de tensiones del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra y la Iglesia Católica. Este incidente se suma a una serie de detenciones y destierros de líderes religiosos en los últimos dos años.

El clero, a través de la Conferencia Episcopal, mantiene un silencio total sobre las denuncias de secuestros y destierros en Nicaragua.

La persecución religiosa en Nicaragua ha afectado particularmente a las Diócesis de Matagalpa y Estelí, antes administradas por Monseñor Rolando Álvarez, quien fue desterrado a Roma a principios de año junto con otros 17 sacerdotes.

Como consecuencia, la Diócesis de Matagalpa enfrenta una severa escasez de personal religioso, con solo 23 sacerdotes intentando cubrir las necesidades espirituales de la región, lo que ha resultado en el cierre de numerosas parroquias.

Este último episodio plantea interrogantes sobre el futuro de los sacerdotes desterrados y el impacto a largo plazo en la libertad religiosa en Nicaragua.

Analistas temen que tras la persecución y el destierro de los líderes católicos, pronto se cancelen las misas y clausuren las parroquias y templos.

De acuerdo a Molina, al menos 143 sacerdotes habían sido desterrados y obligados al exilio entre 2018 y antes de esta nueva ola de secuestros en 2024.

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