El subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, afirmó que los nicaragüenses deberían acudir a las urnas este noviembre para elegir presidente. Sin embargo, señaló que las reformas impulsadas por los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo les impidieron ejercer ese derecho.
“No hemos olvidado que los nicaragüenses deberían estar votando hoy en elecciones presidenciales”, escribió Segura en un mensaje en el que cuestionó la continuidad del poder de la pareja al frente del régimen.
El funcionario estadounidense sostuvo que la dictadura de Ortega y Murillo modificó repetidamente las reglas durante los últimos 5 años para impedir que la población eligiera libremente a sus dirigentes.
Washington mantiene presión diplomática
Segura también reafirmó el compromiso de Estados Unidos y sus socios democráticos regionales con el proceso ministerial de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
We have not forgotten that Nicaraguans should be voting in presidential elections today, as Daniel Ortega’s fourth consecutive, undemocratic term nears its end. Instead, the Murillo-Ortega dictatorship repeatedly rewrote the rules over the last five years to rob Nicaraguans of…
— Juan Pablo Segura (@WHAAsstSecty) November 8, 2026
El objetivo, según el subsecretario, es impulsar condiciones para que los ciudadanos puedan decidir el futuro político de Nicaragua.
“Estados Unidos y nuestros socios democráticos regionales siguen comprometidos a avanzar en el proceso ministerial de la OEA”, señaló.
Dictadores Ortega y Murillo concentran el poder
El mensaje alude al calendario electoral que habría correspondido en noviembre de 2026, cuando debía concluir el cuestionado período presidencial iniciado en enero de 2022.
Sin embargo, las reformas constitucionales impulsadas por la dictadura establecieron la copresidencia de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Además, ampliaron el control del Ejecutivo sobre las instituciones estatales.
Las restricciones a partidos opositores, el destierro de críticos y la cancelación de organizaciones políticas también han reducido los espacios de participación democrática en el país.







