Guatemala obtuvo 18,3 puntos en el Índice Global del Hambre (GHI) 2026, una cifra superior al promedio mundial de 18,1 puntos. El resultado coloca al país en la posición 81 de 122 naciones evaluadas y a solo 1,7 puntos de ingresar en la categoría de hambre grave.
La diferencia con sus vecinos centroamericanos es considerable. Honduras registró 12,3 puntos, Panamá 7,2 y El Salvador 7,0, mientras Costa Rica obtuvo menos de cinco puntos. En América Latina y el Caribe, únicamente Haití presenta una situación peor que Guatemala, con 34,4 puntos.
Uno de los indicadores más preocupantes es la situación nutricional de la infancia. El retraso en el crecimiento, provocado por deficiencias nutricionales prolongadas, afecta especialmente a las comunidades rurales e indígenas, donde las desigualdades económicas y las dificultades para acceder a servicios básicos profundizan el problema.
El informe internacional mide cuatro factores fundamentales: la proporción de población subalimentada, la desnutrición crónica infantil, la desnutrición aguda en menores de cinco años y la mortalidad infantil. La combinación de estos indicadores permite evaluar la gravedad del hambre en cada país.
Aunque Guatemala ha conseguido avances durante las últimas décadas, la reducción ha sido lenta. En 2000 registraba 29 puntos, cifra que descendió a 21,5 en 2012 y a 19,8 en 2018. La medición de 2026 confirma una mejora, pero todavía insuficiente para alcanzar la categoría de hambre baja.
La crisis también aparece reflejada en las evaluaciones nacionales de seguridad alimentaria. Según la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF), 2,45 millones de guatemaltecos enfrentaban niveles de crisis alimentaria o superiores entre abril y junio de 2026, incluidos aproximadamente 120.000 en situación de emergencia.
La especialista guatemalteca Carmen Rosa de León-Escribano advirtió que el hambre en América Latina no responde principalmente a la falta de alimentos, sino a las desigualdades que dificultan el acceso a recursos e ingresos. Frente a este escenario, el Gobierno guatemalteco contempla intervenciones en 132 municipios prioritarios dentro de su plan contra la malnutrición para el período 2025-2028.
