Guatemala retomará este domingo 1 de noviembre la tradición de los barriletes gigantes, una de sus principales expresiones culturales. Las celebraciones coincidirán con el Día de Todos los Santos y reunirán a cientos de barrileteros en Sumpango y Santiago Sacatepéquez.
Ambos municipios del departamento de Sacatepéquez, al occidente del país y a unos 40 kilómetros de la capital, exhibirán figuras elaboradas durante meses con papel de china y otros materiales. Sus diseños destacan por los colores, las imágenes y los mensajes que reflejan la identidad de las comunidades.
Además, la actividad atrae cada año a visitantes nacionales y extranjeros. En Sumpango, las estimaciones de años recientes sitúan la asistencia en alrededor de 100,000 personas.
Una tradición que conecta a los vivos con los difuntos
Los barriletes gigantes mantienen una relación estrecha con las conmemoraciones del 1 y 2 de noviembre, dedicadas a los santos y a los difuntos.
Según la tradición oral, los habitantes de Sumpango y Santiago Sacatepéquez comenzaron a elevar barriletes sobre los cementerios entre finales del siglo XIX y principios del XX. La práctica buscaba ahuyentar a los malos espíritus y facilitar el descanso de las almas.
Con el paso del tiempo, la costumbre se convirtió en una celebración comunitaria. Los grupos de barrileteros organizan la elaboración de las piezas y preparan sus estructuras para exhibirlas o hacerlas volar.
Los diseños también transmiten mensajes sociales
La preparación de los barriletes requiere meses de trabajo colectivo. Los participantes crean figuras de gran tamaño y combinan técnicas artesanales con diseños que representan distintos aspectos de la cultura guatemalteca.
Sin embargo, las piezas no se limitan a motivos tradicionales. Muchos barriletes incorporan denuncias, críticas y llamados de atención dirigidos a la sociedad o a las autoridades.
En Sumpango, la exhibición se desarrolla en el campo de fútbol situado junto al cementerio local. Allí, los visitantes pueden observar las figuras y seguir los intentos de los participantes por elevar los barriletes destinados al vuelo.
During Day of the Dead, the people of Santiago Sacatepéquez and Sumpango, Guatemala celebrate life through the tradition of building and flying these giant kites, called “barriletes gigantes.” https://t.co/dzq3K9PDE1 pic.twitter.com/Dwmuk15nq9
— Nat Geo Travel (@NatGeoTravel) October 31, 2019
La UNESCO reconoció la técnica artesanal
El 4 de diciembre de 2024, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) incorporó la técnica de elaboración de los barriletes gigantes de Sumpango y Santiago Sacatepéquez a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
La distinción reconoce los conocimientos artesanales, la organización comunitaria y la transmisión de esta práctica entre generaciones.
El reconocimiento también destaca el vínculo de los barriletes con la memoria colectiva y la espiritualidad de las comunidades que mantienen viva la celebración.
Un homenaje a Miguel Ángel Asturias se suma a la jornada
La edición de 2026 incluirá un barrilete dedicado al escritor guatemalteco Miguel Ángel Asturias, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1967.
La pieza, de 5 metros de diámetro, se exhibirá desde las 8:00 de la mañana (9:00 de Panamá) del domingo en Sumpango. El homenaje se enmarca en las actividades por el retorno de los restos del escritor a Guatemala, previsto para el 12 de noviembre, después de más de cinco décadas en Francia.
La agenda conmemorativa culminará el 15 de noviembre con su inhumación en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias.
Por otra parte, el Ministerio de Cultura y Deportes impulsa candidaturas ante la UNESCO para reconocer los conocimientos tradicionales sobre la preparación de recados mayas y la romería al Cristo Negro de Esquipulas.
