Honduras contabilizó 37,968 ciudadanos retornados entre el 1 de enero y el 15 de octubre de 2026, según el Instituto Nacional de Migración (INM). La cifra refleja la magnitud del movimiento migratorio hacia el país centroamericano, en medio del endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses.
De ese total, 29,568 hondureños ingresaron por vía aérea y otros 8,400 por tierra. Esto significa que aproximadamente el 78 % llegó en vuelos, principalmente desde los países norteamericanos que concentran las repatriaciones.
Estados Unidos continúa como el principal origen de los retornos. Hasta septiembre, las autoridades habían registrado 32.851 hondureños procedentes de ese país, seguidos de 3,716 desde México y 91 desde Guatemala.
El volumen acumulado hasta mediados de octubre equivale al 88.4 % de los 42,928 retornos registrados durante todo 2025. Honduras está a solo 4.960 casos de igualar el balance del año pasado, cuando todavía restan más de dos meses para finalizar 2026.
La tendencia ya mostraba un crecimiento significativo durante el primer semestre. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) documentó 23.952 retornos entre enero y junio, un aumento del 40 % frente a los 17,102 del mismo período de 2025.
Mientras aumentan los regresos de hondureños, el INM contabilizó 7,972 migrantes extranjeros en tránsito irregular durante los primeros nueve meses y medio del año. Entre las principales nacionalidades figuran ecuatorianos, cubanos, venezolanos, chinos y dominicanos.
El panorama evidencia una doble presión migratoria sobre Honduras: recibir a sus ciudadanos procedentes del extranjero y gestionar el tránsito de personas de otras regiones. Además de la asistencia inmediata, el regreso de miles de hondureños plantea desafíos de empleo, reunificación familiar y reinserción económica.
