Honduras replica el modelo de mano dura de El Salvador con aislamiento de presos peligrosos

El gobierno de Nasry Asfura trasladó a líderes de pandillas y reos de alta peligrosidad a módulos de máxima seguridad. La medida forma parte de la operación Escudo de Honduras.

Prisioneros hondureños trasladados a La Jaula, un área de máxima seguridad.

El gobierno de Honduras intensificó su política de mano dura contra las estructuras criminales con el traslado de presos peligrosos a módulos de aislamiento extremo. La medida incluye a líderes de pandillas y personas acusadas de asociación terrorista.

La presidencia informó que los reclusos fueron trasladados a La Jaula, un módulo de máxima seguridad de la Penitenciaría Nacional de Támara. Allí permanecerán aislados en nuevas instalaciones penitenciarias.

“Serán aislados en los nuevos módulos de máxima seguridad donde no volverán a delinquir”, afirmó la institución. Además, aseguró que trabaja para instaurar el orden y la seguridad en el país.

Un régimen de aislamiento estricto

La Jaula se encuentra en Támara, en el valle de Amarateca, departamento de Francisco Morazán. El módulo cuenta con sistemas reforzados de vigilancia y controles para limitar la comunicación de los internos.

El régimen contempla hasta 23 horas diarias dentro de celdas individuales. También restringe las visitas familiares, las llamadas y el ingreso de alimentos externos.

Los abogados pueden comunicarse con sus defendidos mediante locutorios, sin contacto físico. Además, los reclusos tienen tiempo limitado para realizar ejercicio bajo supervisión.

La ofensiva incluye a policías y militares

La operación Escudo de Honduras es una estrategia de seguridad del gobierno de Asfura. Incluye acciones contra pandillas, redes de extorsión, narcotráfico y otras estructuras criminales.

En los operativos participan la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, la Policía Militar del Orden Público y fiscales. Las acciones comprenden allanamientos, capturas y labores de inteligencia.

Entre los grupos perseguidos figuran la Mara Salvatrucha (MS-13) y la Pandilla 18. Los primeros resultados reportados incluyeron alrededor de 60 capturas por asociación terrorista.

El modelo de aislamiento aplicado en Honduras guarda similitudes con el régimen del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de El Salvador, impulsado por el gobierno de Nayib Bukele.

La operación comenzó en 2026 con una ofensiva prevista inicialmente por 70 días. Sin embargo, el Gobierno anunció su continuidad y refuerzo durante 2027.

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