La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) hizo un nuevo llamado a Centroamérica y México para que en conjunto atiendan el enorme problema que está provocando la oleada sin precedentes de viajeros irregulares y les brinden atención inmediata.
Además, pidió a los gobiernos de la región que trabajen en la búsqueda de una solución a largo plazo combatiendo efectivamente las causas de la migración en la región.
“La situación pone de relieve la urgente necesidad de que haya una participación colectiva inmediata de parte de los gobiernos de los países de origen, tránsito y destino, para brindar asistencia humanitaria, en especial a los grupos en situación de vulnerabilidad como las mujeres y los menores”, dijo Michele Klein Solomon, directora regional de la OIM para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe.
La oleada de migrantes viene desde el sur, además de los centroamericanos que por problemas de inseguridad y pobreza huyen de sus países.
Panamá reportó que al menos 390,000 personas han ingresado al país desde enero de este año hasta la fecha, la gran mayoría venezolanos, que buscan llegar a Estados Unidos.
Según la OIM, cubanos y de naciones africanas están eligiendo rutas aéreas para llegar a Centroamérica, evitando el Tapón de Darién para continuar con sus viajes hacia el norte.
Se estima que 4,100 africanos “han cruzado el Darién entre enero y julio de 2023, un descenso del 65% en comparación con el mismo período en 2022; en cambio Honduras ha sido testigo de un aumento impactante del 553% en llegadas desde naciones africanas, alcanzando la cifra de 19,412 personas a través de esta frontera meridional”, dijo la organización, que forma parte del sistema de las Naciones Unidas.