Ante el imparable flujo migratorio por el Tapón del Darién, el gobierno de Panamá anunció la imposición de multas y deportaciones aéreas para desincentivar la migración irregular.
La medida, bajo el decreto 194 del 25 de octubre, aplica a quienes evadan los controles migratorios en las fronteras terrestres, aéreas o marítimas, y busca reducir las cifras récord de migrantes cruzando irregularmente por territorio panameño.
El presidente José Raúl Mulino informó que la multa varía según la gravedad de la infracción, y que los migrantes que no puedan pagar la sanción serán deportados.
Además, el decreto establece un sistema de multas progresivas, comenzando con 300 dólares por una primera infracción y subiendo hasta 5,000 dólares para reincidentes.
La medida se basó en las estadísticas: el Servicio Nacional de Migración reporta que 196,813 venezolanos cruzaron la selva del Darién en lo que va de 2024.
Le siguen migrantes colombianos (16,000), ecuatorianos (15,000), chinos (12,000) y haitianos (11,000), entre otras nacionalidades.
Solo en octubre, 21,542 migrantes llegaron a las estaciones de recepción tras atravesar el Darién, lo que eleva el total del año a más de 281,000 personas migrantes.
Medidas humanitarias y coordinación internacional
En un esfuerzo por balancear la aplicación de las multas con un enfoque humanitario, el decreto indica que estas sanciones podrán ajustarse a la situación económica de los migrantes y permitir el pago antes de abandonar el territorio.
Sin embargo, los vuelos humanitarios solo estarán disponibles para aquellos migrantes que manifiesten voluntariamente su deseo de regresar a sus países de origen.
Panamá intentó recientemente coordinar vuelos humanitarios para migrantes venezolanos, pero estas gestiones se complicaron tras la ruptura de relaciones diplomáticas con Venezuela en julio de 2023.
Marlen Piñeiro, representante de seguridad interna de Estados Unidos, adelantó que podrían iniciarse registros en las próximas semanas para vuelos humanitarios que lleven migrantes venezolanos a terceros países en América Latina.
Repatriación y vuelos de retorno
Desde julio, el gobierno panameño ha trabajado junto a Estados Unidos en un programa de repatriación de migrantes en tránsito.
Este esfuerzo ha logrado la realización de 23 vuelos a países como Colombia, Ecuador, China e India, permitiendo el retorno de cerca de 800 personas.
“Esperamos continuar semanalmente con estos vuelos de repatriación”, subrayó Mulino.
Con estas nuevas medidas, Panamá busca gestionar el flujo migratorio, reducir el impacto de la migración irregular y trabajar de manera conjunta con países de la región para enfrentar la compleja crisis migratoria en América Latina.