El volcán Poás, ubicado en la Cordillera Volcánica Central de Costa Rica, registró una nueva erupción la madrugada de este sábado, expulsando una pluma de ceniza que alcanzó los 500 metros de altura sobre el cráter, informó el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori).
La actividad eruptiva, que comenzó cerca de la medianoche, ha continuado este sábado con emisión sostenida de ceniza y niveles elevados de desgasificación. Según el Ovsicori, el volcán presenta “pulsos eruptivos” intermitentes que podrían alcanzar alturas mayores, de hasta 3.000 metros en condiciones variables.
“La pluma es rica en ceniza y se dispersa hacia el suroeste. Aunque se reporta a 500 metros de altura, los pulsos pueden ser más intensos y alcanzar niveles superiores”, detalló la entidad en su más reciente informe.
El informe del Ovsicori confirmó la presencia de “un cuerpo pequeño de magma” bajo el cráter del Poás. Este hallazgo explica el aumento en la actividad volcánica reciente, y según los expertos, existe la posibilidad de que dicho material magmático permanezca en el interior o sea eventualmente expulsado.
“Las erupciones se mantendrán de forma indefinida, con variaciones en la cantidad de gases y ceniza, aunque no necesariamente con mayor explosividad”, indicó el equipo científico del observatorio.
Las autoridades mantienen la alerta naranja en los alrededores del volcán, y piden precaución a pobladores, visitantes y operadores turísticos.
La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) indicó que se mantienen en vigilancia constante ante posibles cambios en el comportamiento del coloso.
El volcán Poás es uno de los más activos del país centroamericano y un destino frecuentado por el turismo nacional e internacional. La actividad reciente ha obligado a reforzar las medidas de seguridad y monitoreo, aunque por el momento no se reportan daños a comunidades cercanas.