El Gobierno de Belice presentó una propuesta de reforma migratoria que permitiría a ciudadanos extranjeros acceder a un programa de residencia mediante una inversión mínima de $500,000 en un nuevo negocio, con el objetivo de atraer capital internacional, promover la creación de empresas y generar oportunidades de empleo en el país centroamericano.
La iniciativa fue presentada por el ministro de Inmigración, Gobernanza y Trabajo, Kareem Musa, mediante dos proyectos de modificación de las leyes de Inmigración y Nacionalidad de Belice. Las propuestas también contemplan nuevas modalidades de residencia permanente y visas temporales de trabajo para actividades económicas que enfrentan dificultades para contratar personal.
Uno de los principales cambios consiste en flexibilizar los requisitos de permanencia física para los inversionistas extranjeros. Actualmente, las disposiciones generales exigen permanecer 351 días dentro de un período de 365 días para optar a la residencia permanente.
Con la reforma, los solicitantes podrían acumular aproximadamente un año de presencia en el territorio durante un período de entre dos años y medio y tres años y medio, aunque las condiciones definitivas dependerán de la legislación que sea aprobada.
Los interesados tendrían que demostrar una inversión de al menos $500,000 destinada a establecer una nueva empresa, presentar antecedentes policiales y entregar documentación que respalde sus actividades comerciales. La propuesta también permitiría incorporar a familiares elegibles en las solicitudes y contempla la revocación del estatus migratorio cuando se detecte información falsa o incumplimientos de los requisitos establecidos.
Musa sostuvo que Belice busca competir con otros países que ofrecen mecanismos migratorios vinculados a la inversión extranjera. El funcionario mencionó experiencias de Granada, San Cristóbal y Nieves y Panamá, y señaló que los programas de residencia permanente de este último país generaron aproximadamente $250 millones en nuevas inversiones entre 2020 y 2026, una referencia sobre los posibles beneficios económicos de estas iniciativas.
La reforma también autorizaría al director de Inmigración a emitir visas temporales de empleo para los sectores de agricultura y agroindustria, construcción y hotelería, donde existen necesidades de contratación. Sin embargo, la propuesta establece que los ciudadanos beliceños conservarán prioridad para ocupar las plazas disponibles y que las empresas podrán recurrir a trabajadores extranjeros cuando no encuentren candidatos locales adecuados.
Otro cambio contempla incorporar al comisionado de Trabajo al Comité de Evaluación de Visas, con el propósito de vincular las decisiones migratorias con las necesidades del mercado laboral. Las autoridades también tendrían la responsabilidad de comprobar las inversiones, supervisar el cumplimiento de los requisitos y verificar que los negocios desarrollen actividades económicas reales. El programa de residencia por inversión no otorgaría automáticamente la nacionalidad beliceña.
Los proyectos todavía necesitan completar su proceso de discusión y aprobación legislativa antes de entrar en vigor. Entre los aspectos pendientes figuran la definición de las inversiones admisibles, los procedimientos administrativos, las condiciones para los familiares y los mecanismos de supervisión. La efectividad de la reforma dependerá de su capacidad para transformar el capital extranjero en empresas operativas, empleos locales e inversiones sostenibles.







