El Gobierno de Argentina estableció nuevas restricciones para la adquisición de equipos de telecomunicaciones destinados a las redes más sensibles del Estado, mediante una certificación de seguridad estadounidense que fabricantes chinos como Huawei y ZTE no pueden obtener. La disposición, publicada por el Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC) en el Boletín Oficial, podría alcanzar también a teléfonos celulares y otros dispositivos si las autoridades amplían su aplicación.
La normativa exige la certificación SCS 9001, emitida por la Asociación de la Industria de Telecomunicaciones de Estados Unidos (TIA), una entidad privada que impide registrarse a empresas incluidas en las listas de restricciones del Gobierno estadounidense. Entre las compañías afectadas figuran Huawei, ZTE, Hikvision, Dahua, Hytera y DJI, cuya participación en determinadas contrataciones estatales quedaría limitada por el nuevo requisito.
La medida será obligatoria para las instituciones del Estado nacional y sus empresas en los procesos de compra que comiencen dentro de 90 días. Entre las entidades alcanzadas figura Arsat, la compañía estatal de telecomunicaciones, cuyo equipamiento sería aproximadamente en dos tercios de origen chino, principalmente de Huawei y ZTE, según información publicada por el periódico argentino La Nación. La exigencia también se aplicará a proveedores privados que contraten con el Gobierno, incluidos operadores telefónicos, centros de datos y empresas de servicios en la nube.
Durante ese plazo, el CNC deberá identificar las redes consideradas críticas y clasificar los equipos en cuatro niveles de seguridad. La certificación SCS 9001 será obligatoria para las dos categorías superiores, aunque durante los primeros 36 meses bastará con acreditar que el fabricante inició el proceso de certificación. Sin embargo, esa posibilidad no estará disponible para las empresas sujetas a restricciones estadounidenses, debido a que la TIA verifica su elegibilidad antes de aceptar las solicitudes.
Los operadores de telecomunicaciones también advierten sobre posibles consecuencias económicas, debido a la presencia de tecnología china en buena parte de las redes argentinas. Huawei participó en el desarrollo de infraestructura 4G, mientras que más de 1,200 pequeñas y medianas empresas y cooperativas de internet utilizan equipos de Huawei y ZTE en sus redes de fibra óptica.
Un antecedente de esta política se registró en Paraguay, donde se utilizó el mismo requisito en una licitación de tecnología 5G durante 2025, mientras que Costa Rica también adoptó el estándar y excluyó a empresas chinas de ser usadas en la red 5G.
La decisión argentina se suma a otras restricciones gubernamentales que afectan a empresas controladas por Estados extranjeros en proyectos de infraestructura. El costo de reemplazar los equipos chinos ya instalados todavía no fue calculado por las autoridades. Como referencia, Estados Unidos destinó cerca de $5,000 millones para sustituir tecnología Huawei y ZTE en las redes de 85 operadores, principalmente rurales y pequeños.







