Cinco militares salvadoreños que integran una misión internacional contra las pandillas en Haití fueron emboscados este domingo mientras realizaban compras en una zona controlada por grupos criminales al norte de Puerto Príncipe, la capital haitiana. Los soldados permanecían desaparecidos varias horas después del ataque, según informaron tres personas conocedoras de la situación.
Los salvadoreños viajaban en un vehículo cuando uno de ellos consiguió comunicar que estaban siendo atacados y que había resultado herido. Desde ese momento, no se volvió a tener comunicación con el militar ni con los otros cuatro integrantes del grupo, de acuerdo con las fuentes consultadas, que solicitaron mantener el anonimato porque no estaban autorizadas para hablar públicamente del incidente.
Los cinco soldados pertenecen a la Fuerza de Supresión de Pandillas, una misión respaldada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que busca contener la violencia de las organizaciones criminales en Haití.
Actualmente, el contingente está integrado por menos de 1,000 efectivos procedentes de Chad, El Salvador, Guatemala, Jamaica, Mongolia y Sri Lanka. Los militares salvadoreños están asignados a una unidad de helicópteros encargada principalmente de operaciones de transporte y apoyo logístico.
El ataque ocurrió en Santo, una comunidad cercana a Croix-des-Bouquets, donde opera la pandilla conocida como “Chien Méchant”, cuyo nombre significa “Perro Feroz”. En ese mismo territorio también mantiene presencia la organización criminal 400 Mawozo, señalada por numerosos secuestros.
Las circunstancias por las que los militares salvadoreños ingresaron a comprar en esta zona todavía no estaban claras, debido a que el sector está catalogado como área restringida o zona roja, donde el personal de Naciones Unidas y de misiones diplomáticas tiene prohibido entrar sin vehículos blindados y armamento.
Tras conocerse la desaparición, otros integrantes de la fuerza internacional iniciaron labores de búsqueda para localizar a los cinco salvadoreños, según una de las fuentes.
Mientras tanto, habitantes de las comunidades cercanas reportaron en redes sociales un incremento de la actividad de helicópteros y detonaciones de armas de fuego.
Un portavoz de la Fuerza de Supresión de Pandillas evitó confirmar detalles del incidente, aunque anunció que posteriormente emitiría un comunicado. Por su parte, un representante de la Policía Nacional de Haití aseguró que no disponía de información sobre lo ocurrido.
Haití enfrenta una grave crisis de seguridad provocada por las pandillas, cuya violencia dejó más de 22,000 personas muertas desde 2021. Las estadísticas de Naciones Unidas también registran al menos 138 secuestros durante los primeros seis meses de este año. La expansión de las organizaciones criminales mantiene al país sumido en una situación de inseguridad que incluso obligó a las autoridades a posponer reiteradamente las elecciones, que no se celebran desde hace una década.
La Fuerza de Supresión de Pandillas fue organizada después de que una misión internacional anterior no consiguiera frenar la violencia.
El nuevo contingente contempla el despliegue de 5,500 militares procedentes de diferentes países, con mayores facultades para actuar independientemente de la policía haitiana e incluso efectuar capturas. Sin embargo, la misión todavía se encuentra lejos de alcanzar la cantidad de efectivos prevista para sus operaciones.






