La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, realizará una visita oficial a El Salvador del 28 al 31 de octubre, período en el que sostendrá un encuentro privado con el presidente Nayib Bukele y visitará diferentes proyectos gubernamentales salvadoreños.
El Senado peruano aprobó este miércoles la autorización para el viaje de Fujimori a El Salvador y posteriormente a España, donde participará en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno.
La agenda de Fujimori en El Salvador incluye, además del encuentro privado con Bukele, una reunión ampliada con ministros de Estado. La mandataria también conocerá el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), prisión de máxima seguridad construida en el país.
La presidenta peruana también visitará el Hospital Rosales, un moderno centro hospitalario recientemente construido en la capital salvadoreña, así como un centro escolar remodelado por el gobierno.
Durante el debate para autorizar el viaje, el senador Alejandro Aguinaga (FP) sostuvo que la visita es importante por los resultados que El Salvador registra en el combate contra la inseguridad y el crimen organizado.
“Qué mejor momento que recoger esas experiencias positivas”, dijo.
La senadora Milagros Jáuregui (RP), por su parte, expresó su “respaldo rotundo” al viaje y señaló que la visita a El Salvador no responde a una agenda protocolar, sino a una “prioridad que es atender la seguridad ciudadana y la lucha frontal contra el crimen organizado”, ámbitos en los que destacó la experiencia salvadoreña.
Mientras que la senadora Ruth Luque cuestionó que “pensar en que la seguridad del Perú puede encontrarse en la visita a otro país”.
“La seguridad no se importa, se construye, y eso es responsabilidad del Ejecutivo”, apuntó.
El senador Íber Maraví (JP) se pronunció en una línea similar y sostuvo que buscar un modelo para enfrentar la inseguridad ciudadana supondría reconocer un fracaso en la lucha contra la criminalidad en Perú.







