La poderosa pandilla haitiana 400 Mawozo solicitó este viernes abrir un proceso de diálogo con las autoridades de Haití para buscar una salida negociada a la violencia, en medio de la ofensiva contra las organizaciones criminales y del despliegue de más de 2,000 soldados salvadoreños en el país caribeño.
La estructura armada, dirigida por Wilson Joseph, conocido como Lanmò Sanjou, envió un comunicado de tres páginas a la agencia Associated Press (AP), en el que aseguró que busca promover la paz, la estabilidad y la reconciliación nacional. La organización sostuvo que el diálogo no representa una rendición, sino una responsabilidad para preservar vidas humanas, y anunció su intención de participar en una manifestación pacífica a finales de noviembre para impulsar negociaciones.
El gobierno estadounidense ofrece una recompensa de $1 millón por Joseph, a quien acusa de conspiración para secuestro y cometer secuestros.
Según AP, la Comisión Nacional de Desarme, Desmovilización y Reintegración de Haití confirmó que una persona se comunicó con la institución en representación de 400 Mawozo. Sin embargo, aclaró que cualquier acercamiento con organizaciones armadas debe desarrollarse conforme a las directrices establecidas por el Gobierno y en coordinación con la oficina del primer ministro.
La pandilla también planteó que las fuerzas militares suspendan temporalmente sus operaciones en determinadas zonas mientras se establece un mecanismo de negociación.
Un portavoz de 400 Mawozo, que solicitó mantener su identidad en reserva, aseguró que la organización está dispuesta a participar en conversaciones de paz y sostuvo que la entrega de armas debe entenderse como un proceso. Al ser consultado sobre las condiciones que exigiría la estructura, respondió que busca la paz y el fin de lo que considera una injerencia internacional. La propuesta surge pese a que Naciones Unidas y organizaciones de derechos humanos han acusado a la pandilla de asesinatos, violaciones y secuestros, señalamientos que sus integrantes rechazan.
El pronunciamiento ocurre semanas después de que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, enviara más de 2,000 militares a Haití tras la desaparición de cuatro técnicos de aviación salvadoreños, atacados el 18 de octubre en una zona controlada por pandillas. Según Naciones Unidas, la mayor parte del personal salvadoreño desplegado opera fuera de la estructura de la Fuerza de Supresión de Pandillas respaldada por el organismo internacional, que colabora con las fuerzas de seguridad haitianas.
La tensión aumentó cuando 400 Mawozo expresó preocupación por publicaciones en redes sociales que señalaban la vivienda de Wilson Joseph como posible objetivo de ataques. Este viernes, Bukele respondió a una publicación en la que fue etiquetado y que supuestamente mostraba la residencia del cabecilla.
El mandatario salvadoreño pidió conocer su dirección exacta y advirtió que la destruirían. La pandilla, por su parte, describió el inmueble como un símbolo de paz dentro de su propuesta de reducción de la violencia y solicitó respetar las normas internacionales de protección a civiles y propiedades.
Kote kay sa a ye?
Ban nou adrès egzak la, n ap detwi l.
— Nayib Bukele (@nayibbukele) November 6, 2026
Mientras se conocía la solicitud de diálogo, el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, anunció la muerte de un jefe pandillero durante las operaciones de seguridad. Aunque no reveló su identidad, una organización local de derechos humanos confirmó que se trataba de Mathias, identificado como Mathias Sainthil, cabecilla de la banda Nan Boston, que opera en Cité-Soleil, una comuna del área metropolitana de Puerto Príncipe.
El dirigente criminal murió por las heridas sufridas durante un ataque con drones contra el vehículo en el que viajaba, operación en la que también fallecieron otros integrantes de su estructura.
“Un jefe de banda menos. La lucha por liberar el país del yugo de los bandidos continúa con determinación. Las bandas ya no pueden dormir tranquilas”, escribió Fils-Aimé en su cuenta de X.
