El dictador nicaragüense Daniel Ortega no asistirá a la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que Madrid acoge este 4 y 5 de noviembre. Tampoco irá la codictadora Rosario Murillo, sancionada junto a sus hijos por Europa por sus violaciones a los derechos humanos.
El secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, confirmó la ausencia ante medios españoles.
El régimen, por su parte, guarda silencio. Hasta ahora no ha informado si enviará a alguno de sus cocancilleres, Valdrack Jaentschke o Denis Moncada. Rosario Murillo no puede viajar porque está sancionada por la Unión Europea desde 2019.
Mientras tanto, sus vecinos centroamericanos ya ocupan su lugar en la agenda madrileña. El rey Felipe VI abrió las puertas del Palacio Real a los presidentes de Guatemala, Honduras y Costa Rica.
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Felipe VI abre el Palacio Real a sus visitas
El monarca recibió en encuentros bilaterales a Bernardo Arévalo de León, de Guatemala, y a Laura Fernández Delgado, de Costa Rica.
Asimismo, conversó con el hondureño Nasry Asfura, quien viajó a España para asistir a la cumbre.
La ronda de audiencias incluyó también al chileno José Antonio Kast. De este modo, la Casa Real retrató a una Centroamérica presente en Madrid, con una silla vacía: la de Nicaragua.
No será la primera ausencia. Managua tampoco acudió a la XXIX Cumbre, celebrada en Cuenca, Ecuador, en 2024. Además, según El Debate, solo se espera a 14 de los 22 jefes de Estado en esta edición.

Una relación tensa
La ausencia de Ortega llega en plena crisis diplomática con España. Este año, el régimen expulsó al embajador español cuando apenas llevaba 23 días en el cargo, y Madrid respondió con la misma medida.
A ese choque se sumó la confiscación de bienes de ciudadanos españoles en Nicaragua.
Por eso, los contactos entre ambos gobiernos se han reducido al mínimo, pese a la reunión que el canciller José Manuel Albares sostuvo en julio con Moncada.
Ese encuentro, sin embargo, desconcertó a exdiplomáticos nicaragüenses, que lo interpretaron como una mala señal. De hecho,
España no reconoce desde 2021 las votaciones que prolongaron a Ortega y Murillo en el poder.

España: refugio para los exiliados
En paralelo, Madrid ha tendido la mano a las víctimas de la dictadura. Desde 2023, España ha concedido la nacionalidad a 214 nicaragüenses exiliados y desterrados, según los análisis del Boletín Oficial del Estado (BOE) que realiza la fundación Civio.
El último grupo, de 46 personas, apareció en el BOE el 23 de octubre. Precisamente entonces, voces del exilio pedían a España que no invitara al régimen, porque hacerlo contradecía su respaldo a los represaliados.
Lejos de ese clima, la Comunidad de Madrid reservó otro gesto para Honduras.
Este miércoles, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, entregará a Asfura la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid, la máxima distinción del Gobierno autonómico.
El acto se celebrará en la Real Casa de Correos, después de que Ayuso condecorara a Kast por su apuesta por la seguridad. Antes, el galardón ya había distinguido al papa León XIV, a Edmundo González Urrutia, a Javier Milei y a Volodímir Zelenski.






