El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, reconoció las acciones de los gobiernos de Guatemala, Honduras y México para detener caravanas de migrantes que intentaban llegar de manera irregular a territorio estadounidense, mediante la instalación de puestos de control y la coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El funcionario estadounidense aseguró que las caravanas migratorias no surgen de manera espontánea, sino que son organizadas cuidadosamente a través de las redes sociales por grupos que buscan obtener beneficios económicos mediante el traslado irregular de personas hacia Estados Unidos.
“Están meticulosamente organizadas a través de las redes sociales y —durante la administración anterior— se convirtieron en un negocio masivo y lucrativo, principalmente para organizaciones criminales. Las personas que las integran no son más que peones, a menudo sometidas a tratos inhumanos y degradantes durante el trayecto”, escribió Landau en la red social X.
Según el funcionario, “los criminales y los organizadores de estas caravanas no han desaparecido ni se han rendido. Aún hoy, siguen organizando caravanas que no tienen NINGUNA POSIBILIDAD de ingresar a nuestro país”.
El subsecretario también señaló que los migrantes terminan siendo utilizados por estas organizaciones y, en muchos casos, enfrentan condiciones inhumanas y tratos degradantes durante sus recorridos hacia Estados Unidos, mientras los responsables de organizar las caravanas obtienen ganancias económicas.
Según Landau, la situación cambió con el regreso de Donald Trump a la presidencia estadounidense, cuya administración implementó medidas para reforzar la vigilancia fronteriza y frenar los ingresos irregulares. El funcionario aseguró que Estados Unidos cuenta actualmente con la frontera más segura de su historia, aunque advirtió que las organizaciones dedicadas a promover las caravanas continúan operando.
El representante del Departamento de Estado afirmó que los organizadores siguen promoviendo desplazamientos de migrantes pese a que, según su valoración, estas caravanas no tienen ninguna posibilidad de ingresar a Estados Unidos. Por esa razón, destacó que una parte fundamental de la estrategia estadounidense consiste en trabajar con las autoridades de otros países para detener las movilizaciones antes de que lleguen a la frontera.
“Elogiamos a los gobiernos de Guatemala, Honduras y México por sus recientes medidas, que han sido decisivas y eficaces. Al establecer puntos de control y trabajar en estrecha colaboración con el Departamento de Seguridad Nacional de EEUU, estas autoridades lograron frenar en seco los desplazamientos ilegales masivos”, subrayó Landau.
El subsecretario insistió en que la cooperación internacional constituye una herramienta importante para combatir las redes que organizan caravanas y fortalecer la seguridad fronteriza. A su juicio, intervenir desde los países de tránsito y actuar antes de que los migrantes se acerquen a Estados Unidos permite obtener resultados en la aplicación de las medidas de control migratorio.
