El expresidente de El Salvador Elías Antonio Saca, conocido como Tony, tiene una orden de libertad con fecha del 27 de octubre de 2026, tras cumplir su condena principal de diez años por corrupción y lavado de dinero.
Fuentes judiciales confirmaron la emisión de la orden, aunque hasta el momento no existe confirmación oficial de su salida del Centro Penal La Esperanza, conocido como Mariona.
Saca gobernó entre 2004 y 2009. En septiembre de 2018, un tribunal lo condenó por desviar y lavar $301 millones de fondos públicos durante su administración.
El exmandatario aceptó los hechos y obtuvo una reducción de la pena mediante un procedimiento abreviado. Además, el tribunal le impuso una responsabilidad civil de aproximadamente $260.7 millones.
Otras condenas y obligaciones económicas
En 2019, Saca recibió otra condena de 2 años por sobornar a una empleada judicial para obtener información sobre procesos en su contra. Las autoridades contabilizaron esa pena como cumplida con el tiempo que permaneció en detención provisional por ese caso.
Asimismo, en 2021, la justicia civil lo condenó por enriquecimiento ilícito y le ordenó devolver al Estado más de $3.8 millones. También lo inhabilitó para ejercer cargos públicos durante diez años.
En abril de 2026, información publicada por La Prensa Gráfica indicaba que Saca había abonado $5,845.75 de los aproximadamente $3.89 millones que debía reintegrar por ese proceso.
El Estado recibió bienes vinculados al expresidente
En marzo de 2026, un juzgado especializado ordenó transferir al Estado 25 inmuebles, un vehículo y ocho productos financieros relacionados con Saca. Los bienes tenían un valor aproximado de $9.6 millones.
Además, el expresidente enfrenta una obligación civil de $6 millones en un proceso relacionado con fondos provenientes de Taiwán.
La eventual salida de prisión no elimina automáticamente las responsabilidades económicas establecidas en las distintas sentencias. El saldo actualizado de esas obligaciones no está confirmado.







