La Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala informó sobre un operativo realizado en Santa Elena y Flores, Petén, donde identificó a un grupo de ciudadanos hondureños que no cumplían con los requisitos migratorios para permanecer en territorio guatemalteco.
Según el reporte policial, los extranjeros fueron encontrados mientras deambulaban y presuntamente solicitaban dinero en distintos semáforos de Santa Elena, así como en la terminal de autobuses y el mercado de Flores, dos zonas de importante movimiento comercial en el norte del país.
Ante esta situación, la PNC coordinó acciones con la Gobernación Departamental de Petén, la Procuraduría General de la Nación (PGN), la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), la Policía Municipal de Tránsito y representantes comunitarios para atender el caso.
Como parte del procedimiento, las autoridades organizaron el traslado de los ciudadanos hondureños hacia el puesto fronterizo de Corinto, en el departamento de Izabal, donde se realizarán los trámites correspondientes para su retorno a Honduras. Durante el desplazamiento recibieron alimentación y transporte.

El operativo ocurre en un contexto de mayores controles migratorios en Guatemala. En septiembre de 2026, el Gobierno de Bernardo Arévalo anunció que las personas extranjeras que ingresaran sin la documentación correspondiente serían retornadas a su país de origen, especialmente ante los movimientos migratorios procedentes de Honduras.
Un antecedente reciente ocurrió el 28 de septiembre, cuando el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) entregó a las autoridades hondureñas a siete ciudadanos que permanecían irregularmente en el país. Estas personas habían recibido un plazo de 24 horas para abandonar Guatemala, pero incumplieron la disposición, lo que derivó en su expulsión.
La situación se produce mientras Honduras registra un importante flujo de ciudadanos retornados. Según el Instituto Nacional de Migración hondureño, 37.968 personas regresaron al país entre el 1 de enero y el 15 de octubre de 2026, principalmente desde Estados Unidos, México y Guatemala. De ellas, 29.568 retornaron por vía aérea y 8.400 por tierra, cifras que reflejan la dimensión regional de los movimientos migratorios.







