El regreso a clases en Panamá será progresivo tras el sismo de magnitud 7,5 que sacudió el país el pasado 9 de octubre.
Las autoridades educativas informaron que cerca del 80% de las escuelas no presenta daños estructurales y puede recibir a los estudiantes.
La viceministra de Infraestructura del Ministerio de Educación (Meduca), Marcela Herrera, explicó que la institución evaluó las condiciones de los planteles para determinar cuáles pueden retomar sus actividades.
De un total de 3.112 centros educativos, la mayoría mantiene condiciones adecuadas para funcionar. Sin embargo, las autoridades continúan inspeccionando las instalaciones que registraron daños.
Doce regiones educativas reanudarán las clases el 21 de octubre
El plan de retorno contempla la reapertura de escuelas en 12 regiones educativas, donde las afectaciones fueron mínimas o inexistentes.
El personal administrativo retomó sus labores el lunes 19 de octubre. Por su parte, los docentes regresarán el martes 20, mientras que los estudiantes volverán a las aulas el miércoles 21.
Las regiones que reanudarán las clases presenciales son:
- Panamá Centro
- Panamá Este
- Panamá Norte
- Panamá Oeste
- San Miguelito
- Colón
- Darién
- Chiriquí
- Bocas del Toro
- Comarca Emberá-Wounaan
- Comarca Guna Yala
- Comarca Ngäbe-Buglé
La reapertura dependerá de las condiciones de seguridad de cada centro educativo. Por ello, las autoridades mantienen suspendidas las clases presenciales en las zonas con mayores daños.
Comunicado 📢| Doce regiones educativas inician de manera progresiva las clases el miércoles 21 de octubre de 2026#ConPasoFirme #SomosMeduca pic.twitter.com/wjNZeL8lhZ
— Ministerio de Educación de Panamá (@MeducaPma) October 18, 2026
Cuatro provincias mantendrán suspendidas las clases presenciales
Las provincias de Coclé, Herrera, Los Santos y Veraguas no retomarán las clases presenciales por el momento. En estas zonas, los equipos técnicos continúan con las inspecciones para determinar el estado de las instalaciones.
Veraguas figura entre las áreas más afectadas. Según la información proporcionada por las autoridades educativas, cerca del 50% de sus planteles presenta daños, principalmente en cielorrasos y acabados.
Mientras avanzan las evaluaciones, el Ministerio de Educación determinará cuándo podrán reabrir los centros que todavía no cumplen las condiciones necesarias para recibir a estudiantes y docentes.
Meduca instalará escuelas temporales en las zonas afectadas
Para atender a las comunidades con daños graves, el Ministerio de Educación prepara un plan de respuesta rápida. Las medidas incluyen la retirada de escombros y la instalación de escuelas temporales o modulares.
La viceministra Herrera indicó que el ministro Ventura Vega ordenó iniciar los trabajos para habilitar estos espacios. El objetivo es garantizar el inicio del año escolar 2027 en las comunidades que perdieron sus instalaciones educativas.
Las estructuras modulares permitirán habilitar espacios de enseñanza mientras las autoridades atienden los daños en los edificios permanentes. La prioridad estará en las zonas más afectadas de la península de Azuero y las provincias centrales.
Las escuelas seguras también servirán de refugio temporal
Además de facilitar el regreso a las aulas, algunos centros educativos cumplirán una función de apoyo para las familias afectadas por el terremoto.
Las escuelas que reciban la clasificación verde podrán operar con normalidad cuando corresponda. Asimismo, podrán funcionar como refugios temporales para las personas que perdieron sus viviendas a causa del sismo.
Inspecciones técnicas determinarán la reapertura de los planteles
Para evaluar los edificios escolares, Meduca utiliza un sistema de inspección visual con tres categorías identificadas por colores.
- Verde: centros educativos operativos y aptos para funcionar.
- Amarillo: instalaciones con daños menores que requieren evaluación y seguimiento.
- Rojo: edificios no operativos que no pueden recibir estudiantes hasta que las autoridades determinen las medidas necesarias.
Este sistema permite identificar las condiciones de cada plantel y organizar las acciones de respuesta. Además, facilita la planificación del regreso a clases y la atención de las comunidades con mayores daños.
Las autoridades educativas mantienen las evaluaciones en las zonas afectadas para determinar cuándo podrán reabrir las escuelas pendientes. Mientras tanto, la prioridad es garantizar espacios seguros para los estudiantes y avanzar en la recuperación de la infraestructura escolar






