El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá (IGC) reportó este lunes un total de 359 réplicas localizadas después del terremoto de magnitud 7.5 que sacudió la región de Azuero el pasado viernes 9 de octubre, a las 12:56 del mediodía.
El informe, actualizado a las 7:00 de la mañana, señala que transcurrieron 66 horas desde el movimiento principal y que la actividad sísmica muestra una reducción progresiva en la magnitud de las réplicas.
Según el Instituto, durante las últimas 14 horas no se registraron movimientos de magnitud 5 o superior. La réplica de mayor magnitud reportada este lunes alcanzó 4.7.
“Las cuatro réplicas de magnitud 6 o mayor ocurrieron todas en las primeras 11 horas de la secuencia”, detalló el Instituto de Geociencias. Desde el último movimiento de esa magnitud transcurrieron 55 horas.
Los registros también muestran una disminución de las réplicas de magnitud 4 o superior. Durante las primeras 24 horas posteriores al terremoto se contabilizaron 147 movimientos de esa intensidad, mientras que en las últimas 24 horas la cifra bajó a 49.
La magnitud promedio de las réplicas también descendió, al pasar de 4.7 durante el primer día a 3.8 en las últimas 24 horas. El Instituto precisó que la última réplica de magnitud 5 ocurrió el domingo a las 4:19 de la tarde y que, desde entonces, se localizaron otros 74 movimientos sin que ninguno superara la magnitud 4.9.
El organismo explicó que durante la madrugada se identificaron 21 sismos inferiores a magnitud 3.5, una cantidad superior a los registros anteriores, que oscilaban entre uno y tres. Sin embargo, aclaró que esto no significa un incremento de la actividad, sino que la disminución de los movimientos más fuertes permite detectar con mayor facilidad los temblores pequeños.
Sobre la duración de esta actividad sísmica, el Instituto advirtió que “las réplicas seguirán ocurriendo hasta que la zona de la falla termine de reacomodarse después del movimiento principal. Este proceso puede durar días, semanas e incluso meses, con sismos de magnitud cada vez más baja y más espaciados en el tiempo”. El terremoto principal, de magnitud 7.5 y profundidad superficial, ocurrió en la falla Azuero-Soná.







