El Salvador alcanzó un parque vehicular de 2,158,431 unidades, según datos del Observatorio Nacional de Seguridad Vial (ONASEVI) publicados por El Diario de Hoy el 26 de octubre. La cifra representa 136.107 automotores adicionales respecto al cierre de 2025, un crecimiento del 6,7%.
Las motocicletas suman 753,031 unidades y representan el 34.89% de la flota nacional. El aumento histórico surge de comparar ese registro con las 167.254 contabilizadas en 2015, según estadísticas del ONASEVI recogidas por La Prensa Gráfica: actualmente hay unas 4,5 veces más motos que entonces.
La distribución territorial muestra una fuerte concentración. El departamento de San Salvador reúne 685.301 vehículos, casi uno de cada tres registrados en el país. Le siguen La Libertad, con 280.571, y Santa Ana, con 196.757, lo que sitúa buena parte de la demanda de movilidad en el centro y occidente salvadoreño.

La expansión tampoco significa que el acceso al transporte propio sea generalizado. La Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples de 2025 indica que el 73.88% de los hogares carecía de vehículo propio. Para muchas familias, los desplazamientos siguen dependiendo del transporte colectivo y otras alternativas.
Otro dato relevante es la condición de ingreso de las unidades: el 50,63% del parque vehicular fue registrado como nuevo de agencia y el 35,93% como usado. El 13.44% restante figura con condición indefinida, según el desglose divulgado por El Diario de Hoy.
En paralelo, la seguridad vial presenta cifras preocupantes. Entre el 1 de enero y el 25 de octubre de 2026, el ONASEVI contabilizó 1.203 fallecidos en siniestros de tránsito, frente a 958 en el mismo período de 2025. Esto equivale a un aumento del 25.6% en las muertes.
El fenómeno salvadoreño forma parte de una transformación latinoamericana. Según el Banco Interamericano de Desarrollo, las motocicletas se triplicaron en América Latina y el Caribe entre 2010 y 2024, impulsadas por su menor costo y su uso laboral. El organismo recomienda combinar cascos certificados, formación, controles de velocidad e infraestructura segura para reducir los riesgos.







