El Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG), liderado por Joviel Acevedo, sostiene que el aporte estatal no permite brindar una alimentación adecuada a los estudiantes. Según el Ministerio de Educación, la asignación diaria es de Q4 en educación inicial y media, y Q6 en preprimaria y primaria.
Frente a los Q25 que reclama el gremio —unos US$3,27—, los aportes vigentes quedan un 84% por debajo. Estos porcentajes resultan de comparar las asignaciones actuales con la demanda sindical, que plantea ese monto como necesario para mejorar la alimentación.
Para impulsar su petición, el STEG difundió un video con niños vestidos con indumentaria maya que solicitan a los diputados aprobar las iniciativas 6494 y 6509. Los menores también reclaman vestimenta y calzado para estudiar. Acevedo no aparece en la grabación.
La organización asegura contar con un millón de firmas de padres de familia que respaldan los beneficios solicitados. El sindicato pretende que las medidas entren en vigor en 2027 y sean incorporadas al presupuesto del próximo año.
El monto exigido supera el descrito por el Congreso para la iniciativa 6509: pasar de Q6 a Q10 diarios e incorporar un vaso de leche. La iniciativa 6494 aborda útiles y uniformes escolares. El pedido de Q25 corresponde a la posición del STEG y no a un beneficio aprobado.
El gremio y la Asamblea Nacional del Magisterio convocaron a una concentración para el 3 de noviembre en la Plaza de la Constitución. Consultado el día anterior, el viceministro técnico de Educación, Francisco Cabrera, indicó que la cartera esperaría hasta el martes para emitir una postura institucional.
El Programa de Alimentación Escolar beneficia a 3,1 millones de estudiantes, según Educación. También está vinculado con las economías rurales: la FAO ha acompañado iniciativas apoyadas por Brasil y Suecia para integrar a agricultores familiares como proveedores de alimentos para las escuelas públicas.






