La economía hondureña perdería impulso frente a 2025, cuando creció un 3,8%, según la evaluación del Fondo Monetario Internacional (FMI). Durante el primer semestre de 2026 avanzó un 3,7%, un ritmo superior al que el organismo espera para el conjunto del año.
La misión identificó dos golpes importantes: una grave sequía relacionada con El Niño y el encarecimiento internacional de la energía asociado al conflicto en Oriente Medio. Aunque reconoció que Honduras ha resistido estos impactos, señaló que el país enfrenta condiciones externas difíciles que limitan su crecimiento.
La falta de lluvia amenaza actividades fundamentales para la producción y el empleo. En su análisis de octubre, el Banco Mundial también advirtió sobre los efectos de la sequía en la agricultura y la generación hidroeléctrica: una menor disponibilidad de agua puede afectar tanto las cosechas como la electricidad producida en las represas.

La presión sobre los hogares ya aparece en los precios. La inflación general alcanzó el 6,3% en septiembre, impulsada principalmente por los alimentos y la energía, según el FMI. El dato acompaña un escenario en el que la actividad económica sigue creciendo, pero con menos fuerza que el año pasado.
La preocupación climática se extiende a otros países centroamericanos. La Organización Panamericana de la Salud identifica a Honduras, Guatemala y El Salvador entre los países de alta prioridad por sequía e inseguridad alimentaria. Además, la Organización Meteorológica Mundial prevé que el episodio de El Niño persista hasta febrero de 2027.
Ante estas presiones, el FMI recomendó que los subsidios y las ayudas sean temporales y lleguen principalmente a las familias de menores ingresos. También pidió reducir las pérdidas eléctricas y los pagos atrasados de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), para disminuir su carga sobre las cuentas públicas y proteger recursos para gastos prioritarios.
El diagnóstico se conoció tras el acuerdo técnico para completar la sexta y última revisión del programa económico hondureño. La evaluación será examinada por el Directorio Ejecutivo del FMI a finales de diciembre y, si recibe su aprobación, permitiría al país acceder a aproximadamente 120 millones de dólares.






