El Ministerio de Justicia y Paz de Costa Rica continúa con los traslados de reclusos hacia el Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (Cacco) desde que fue inaugurado por la presidenta Laura Fernández y ya suma más de 600 privados de libertad, a penas el 11 % de su capacidad.
Justicia confirmó que desde los primeros 125 traslados, no han parado en la movilización de reclusos y ya han llevado a más de 600 al Cacco, quienes cumplen con el perfil de vinculación al crimen organizado, homicidas y acusados de asesinar a policías.
Los traslados de presos iniciaron el 14 de octubre y el protocolo de movilización incluye una revisión por rayos X para asegurarse que no lleven drogas, armas o celulares y, rapan a los reclusos para evitar plagas masivas de piojos, según dijo Justicia.
“Cumpliendo una semana de la entrada en operación del Cacco, con un excelente trabajo de la Policía Penitenciaria y de Adaptación Social puedo confirmarles que llevamos más de 600 privados de libertad en este momento, en celdas del Cacco”, informó el ministro de Justicia, Gabriel Aguilar.
El Cacco tiene capacidad para 5,100 privados de libertad, de la que, el 11 % ya estaría ocupada. Aguilar dijo que los privados han sido trasladados bajo “estrictos controles de seguridad” de acuerdo al cronograma que aprobaron para los traslados.
Asimismo, reiteró que los actos “de indisciplina” no los van a tolerar y que “si los privados de libertad quieren convertir las cucharas en armas” se las van a decomisar y “deberán ingeniárselas” para consumir sus alimentos ” Va a imperar el orden, el control y la disciplina”, dijo.
El fin de semana se realizó la primera requisa en el Cacco, donde se decomisaron siete cucharas afiliadas, un fragmento metálico de un camarote, un frasco de vidrio, 10 almohadas hechizas, tiras de cobijas y una aguja artesanal elaborada con alambre.






