El expresidente hondureño Manuel Mel Zelaya regresó al aeropuerto Ramón Villeda Morales, en San Pedro Sula, tras recibir el alta médica. A su llegada reconoció que todavía enfrenta problemas de salud, aunque los especialistas autorizaron que continúe su recuperación fuera del hospital.
El exmandatario había viajado a México el 7 de septiembre después de sufrir una emergencia cardíaca relacionada con la inflamación y acumulación de líquido en el pericardio, la membrana que rodea el corazón. Antes de salir de Honduras también fue sometido a una intervención quirúrgica.
Durante una entrevista con HCH, Zelaya reveló que recibió atención en un centro médico especializado en cáncer. Sin embargo, no precisó públicamente el diagnóstico de la enfermedad que padece ni identificó el tipo de afección para la cual recibió el tratamiento.
Según explicó, los médicos determinaron que no necesita someterse a quimioterapia ni radioterapia. En cambio, deberá tomar una cápsula diaria para combatir lo que describió como una “cepa”, siguiendo las indicaciones de los especialistas que lo atendieron en territorio mexicano.

El exmandatario, quien gobernó Honduras entre 2006 y 2009, aclaró que su regreso no significa que esté completamente recuperado. También rechazó las versiones de que había abandonado el hospital sin autorización y aseguró que recibió el alta el miércoles 14 de octubre.
Su ausencia había generado atención dentro del partido Libertad y Refundación (Libre), del cual es coordinador general. El pasado 11 de octubre, la dirigente Rixi Moncada lo visitó en México y posteriormente informó que se encontraba estable. Zelaya confirmó que retomará gradualmente sus actividades políticas.
Pese a su condición médica, el expresidente aprovechó su retorno para cuestionar al Gobierno de Nasry Asfura. En declaraciones a HCH, calificó de reprobada su gestión y acusó a la administración hondureña de responder a intereses externos y empresariales, marcando así su regreso al debate político nacional.







