El Gobierno de Panamá reforzó la vigilancia en las zonas afectadas por el terremoto ante el riesgo de inundaciones, derrumbes y deslizamientos provocados por las lluvias. El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) mantiene una alerta verde y monitoreo permanente en las áreas vulnerables.
El ministro José Ramón Icaza informó que las autoridades continúan atendiendo a las familias alojadas en albergues, construyendo viviendas y despejando caminos. Además, intensificaron la vigilancia meteorológica para prevenir nuevas emergencias.
Evalúan riesgos en ríos y laderas
La subdirectora de Sinaproc, Malitzie Rivera, explicó que los equipos de emergencia evalúan los ríos y cerros para identificar posibles riesgos derivados del movimiento sísmico.
La alerta verde implica seguimiento durante las 24 horas y el despliegue de recursos en coordinación con líderes comunitarios. Las autoridades también recopilan información sobre acumulaciones de agua y materiales, como rocas y vegetación desprendidas de las laderas.
Rivera advirtió que las lluvias podrían agravar las condiciones en terrenos debilitados por el sismo, especialmente en sectores donde las familias permanecen en toldas.
El Niño no descarta lluvias intensas
La funcionaria señaló que el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) prevé menos días lluviosos por el fenómeno de El Niño, pero advirtió que las precipitaciones podrían alcanzar una intensidad considerable.
Por ello, las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles inundaciones y deslizamientos, pese a la reducción prevista de los días de lluvia.
Disminuyen las réplicas del terremoto
Rivera también informó que, durante las últimas 24 horas, disminuyeron la frecuencia y la intensidad de las réplicas, según datos del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.
En las labores de seguimiento y coordinación también participa el Servicio Nacional Aeronaval (Senan), dirigido por Luis De Gracia.







